La oscuridad, tenebrosa,
atrapa mis entrañas
agarrando y desgarrando
los sueños que anhelaba.

Los trazos destruidos
de esperanzas ya perdidas,
arden a las puertas
de mi mente amurallada.

El viento ya borró
los pasos firmes a tu espalda
y solo queda indecisión
y nada más desesperanza

Corre, cierra los ojos y huye,
escapa del campo de batalla
ya no hay nada que ganar

Llora, llora lágrimas de ira,
lágrimas de tiempo perdido
y de ansias de libertad

Simarro