Algunos delegados creen que no se aprecia lo suficiente su trabajo. Por lo que he oído en boca de muchos alumnos, tengo la impresión contraria: piensan que realizan una buena labor y que dedicar su tiempo libre a los asuntos de todos es algo admirable. Estoy muy de acuerdo con ello.

Ahora bien, mi opinión es que debería seguir siendo un trabajo altruista y que los delegados no deberían tener una recompensa “material” por ello. La satisfacción del deber cumplido debería ser suficiente. “No, es que con el incentivo, todos se implicarán más…” El argumento de darle una zanahoria al burro “pá que ande” nunca me ha convencido. Además, me gustaría saber quién efectuaría los controles para ver si los delegados trabajan. ¿Los llevarán a cabo los propios delegados?

Sin embargo, de existir un deseo generalizado de recompensarles con créditos, se debería debatir sobre el tema y llevarse a votación entre el alumnado; no me parece bien que se trate de una propuesta de los delegados, para los delegados y votada por los delegados. Respeto las opiniones ajenas, pero al existir una posible división de pareceres, propongo que se vote y que se respete el resultado de las urnas.

Confío en los delegados y creo que trabajan bien; no hace falta darles créditos para que rindan más porque ya lo hacen a un alto nivel, ¿o no es así? De darse dichos créditos, los alumnos serán más críticos con los delegados y su nivel de confianza bajará. Sin los créditos, sé que quien está ahí es porque quiere de verdad y se moja por los demás.

J.C.