La definición diría que son formas de interacción social en sistemas abiertos y en construcción permanente que involucra a conjuntos que se identifican en las mismas necesidades y problemáticas y que se organizan para potenciar sus recursos. Interesante definición si estamos hablando del Facebook, el MySpace, o el Tuenti.
Sorprende la popularidad que han alcanzado estos sitios y las cantidades de dinero por los que se están vendiendo teniendo en cuenta que a penas producen beneficios. Por dar algunos datos:
- MySpace cuenta con casi 110 millones de usuarios.
- El 1,6% de Facebook fue vendido por 240 millones de dólares a Microsoft.
- En Facebook podemos encontrar al menos 5 mil millones de fotos de usuario.
Las redes sociales se idearon para facilitar y mantener el contacto entre un grupo de personas. Te permiten saber qué es lo que andan haciendo tus amigos y dejarles comentarios. De igual forma ellos seguirán al tanto de lo que a ti te pasa. Además estos espacios cuentan con servicio de correo electrónico, mensajería instantánea, blog, álbumes de fotos y otras herramientas auxiliares que permiten distintos tipos de comunicación.
El negocio, el motivo por el que se valoren en tan grandes sumas de dinero, está en la publicidad. Gracias a estas redes, la inversión de muy poco dinero puede hacer que un anuncio llegue instantáneamente casi el doble de la población española. Sin embargo, los estudios han demostrado que estos anuncios no son en realidad muy eficaces. ¿Por qué entonces no ha caído el valor que tienen éstos espacios?
La cantidad de datos que día a día subimos a páginas como la del Facebook es una información muy valiosa sobre nuestros gustos y tendencias que permite a las empresas sacar productos más adecuados a nuestro perfil de grupo y campañas mucho más convincentes. Éstos son los datos que venden estos espacios. Si leemos además su política de privacidad nos daremos cuenta de que en concreto los datos personales que allí subimos ya son suyos y no hay forma de volverlos a sacar. Cancelar una cuenta significa en realidad hacerla invisible, pero los datos que “deliberadamente” les hemos proporcionado siguen a su entera disposición.
Por otra parte, aunque en un principio estos portales deberían servir para afianzar lazos de amistad, hay quien asegura que lo que hacen en realidad es degradarlos. Esto se debe a que en lugar de obedecer el impulso de llamar a un amigo para saber qué es de su vida y que nos cuente, nos damos por satisfechos mirando las fotos que éste puede haber colgado. Al final mantenemos el contacto con muchos más amigos, eso sí, pero un contacto mucho más superficial.
Finalmente, debido al gran número de afiliados, estas redes se han revelado como una herramienta muy adecuada para difundir otro tipo de mensajes. Convocatorias difundidas a través de estas páginas, como una que hubo contra las FARC, han sido acogidas rápidamente por miles de personas en muy distintos países. El problema es saber quién difunde esta información.
Como pasa en todo, el disfrute que uno pude obtener de las redes sociales depende del uso que uno mismo haga de ellas. Podemos utilizarlas para recordar a nuestros compañeros de la universidad, por ejemplo, o para saber un poco más de esas personas a las que aun no hemos tendido el tiempo suficiente para llegar a conocer. Sin embargo no cuesta nada ponerse a imaginar hasta dónde llegan las implicaciones de esta tecnología si no se impone un poco más de control sobre ella.
bichitis