Uf… nueve pisos… ¿Dolerá? Aunque no sea una forma original de morir, graciosa lo es un tanto: sólo habrá que ver las caras que pondrán los transeúntes al ver mis restos esparcidos entre el suelo y la ventana del coche que está aparcado en frente. Todo muy “gore”, como una peli del grandísimo Tarantino.
Ya estoy familiarizado con esto, no os preocupéis. Aprendí lo que sería cuando quise comprobar si Micifú tenía siete vidas. Sí, fui yo, un gato no se puede pegar las patas con pegamento el solito. Al cabo de unos días, el patio apestaba, llegaron las ratas y se tomaron la revancha. Malditas, seguro que llevan ahí desde que la abuela vivía de joven en esta casa. Tendrán montadas hasta sus propias mafias. “Dame eze trozo de quezo.” “¡No, lo he condeguido dó!” “¿Quierez zeguir con protezión? ¿No valoraz tu vida?”
Tranquilos, el mundo está lleno de muertes diarias, no sólo de bichos inmundos (ejem… de animalitos respetables), sino también de humanos. En ciertos países mueren por decenas y apenas tienen cincuenta segundos reservados en los telediarios. Yo no quiero gloria, no quiero que se sepa que me he espachurrado contra el suelo, ni que sirvo de abono para las plantas del cementerio, no quiero esquela, ni funerales guays, ni nada de eso. Dejadme en la morgue, que dicen que es un sitio muy fresquito.
Carlos, no te frotes las manos, mi bici ya la he vendido (no haberme roto el mega-yoyó cuando estaba tan de moda) y las revistas Private se las he dado un amiguete salidillo. Eso sí, te deseo suerte, enano, y deja el pabellón de la familia bien alto en los concursos de eructos –ya sabes el truco.
Papá y Mamá, gracias por todo. No os preguntéis por qué, simplemente he elegido la pastilla roja. Creo que debéis estar orgullosos porque vuestro hijo haya sido lo suficientemente listo como para no tomar cianuro o matarratas para morir: eso si que debe de joder. Los barbitúricos no me los vendían y lo de cortarse las venas… ya sabéis que la sangre me da “yuyu”.
Bueno, pasadlo bien en Gandía este verano aunque ya va siendo hora de variar un poquito.
Adiós a todos.
P.D: Se me olvidaba: recordadle al tío que se cambie de equipo, que el suyo no va a ganar nunca la liga.
farero

:D ¡Me he reido!
Comment by bichitis — April 9, 2008 @ 11:16 pm