El pasado Sábado 23 de Febrero alrededor de 1000 Ingenieros Químicos de toda España nos manifestamos frente al Ministerio de Industria para pedir que se aprueben nuestras competencias laborales a nivel estatal. Sin ellas no podemos tener un Colegio Profesional que nos permita visar proyectos, con lo que esta tarea queda reservada exclusivamente a otros ingenieros. Sin embargo nosotros estamos perfectamente capacitados para ello, en muchos mejor pues la industria química es realmente importante y tiene un alto peso específico en el sector industrial. Esta situación se entiende muy bien tanto en Europa como en el resto del mundo, donde los Ingenieros Químicos están mucho mejor valorados que aquí en España. Esta crítica no va contra las empresas, que sí que nos valoran mucho, ni contra la universidad: va contra la pasividad con la que el poder ejecutivo se enfrenta a nuestras demandas. Según tengo entendido hace más de 10 años que las asociacioens de Ingenieros Químicos piden que se regule su situación, e incluso tienen redactadas las competencias, pero por algún motivo estas no llegan nunca a aprobarse. Esta laguna nos impide además acceder al Cuerpo de Ingenieros del Estado.

De cara a Bolonia nos preocupa además que no se definan las competencias profesionales del master que deberían convalidarnos, pues nos encontraríamos en la misma situación que ahora. Es comprensible que cuando empezase el proceso no se nos tuviese en cuenta. Al fin y al cabo eramos una titulación muy reciente en España. Sin embargo ahora ya hay más de 10.000 titulados, la Ingeniería Química se imparte en 33 universidades españolas y es una carrera en alza. Por eso es importante que se impulse la regulación de nuestras competencias a todos los niveles, sobretodo si buscamos un acercamiento con Europa. Tanto alumnos, como profesores y los directores y rectores de las escuelas y universidades, se pronuncien sobre el tema, sobretodo ahora que estamos en pleno proceso electoral en la Politécnica. Queremos que luchen por impulsar estas competencias, y que en el ministerio nos hagan caso.

bichitis