Antes de nada, quiero recalcar que lo que escribo es mi opinión y no tiene porqué englobar al resto de “awadores”.

Sé que muchos de vosotros esperáis con ansiedad la llegada del jueves veinte de diciembre. “Me voy a pillar una cogorza… menudo chuzo…”: eso es lo que se oye a menudo. A mí, sinceramente, me provoca cierta tristeza que un grupo bastante grande de gente sólo piense en la llegada de una fiesta, para emborracharse. Muy probablemente estaréis pensando ahora que soy un imbécil, un aguafiestas, un amargado, un pedante y dejaréis de leer esto o bien lo leeréis hasta el final para convenceros de que no pensáis como yo. Creo que en mi labor está instar a todo el mundo, no sólo a delegación, a hacer una fiesta distinta.

Llamar “fiesta” a un conjunto de personas tajándose a las once de la mañana, en pleno invierno, en unas pseudopistas de tenis, es un disparate. Sería fiesta si hubiese más cosas que la hiciesen más atractiva para el que no quiere sólo “etilizarse”: proyecciones de películas, representaciones de improvisación teatral, algún conciertillo, una barbacoa, tapitas especiales para la ocasión (o comida casera hecha por nosotros), además de animar a la gente a participar más en los torneos de mus y juegos de mesa que creo se están realizando actualmente. No me refiero a cambiar la fiesta para que parezca diferente de cara al exterior y los viejos digan qué juventud más provechosa, pues eso me la pela, sino para que entre los alumnos no sólo se desee una fiesta para poder empinar el codo pero también para compartir momentos y luego recordarlos. Personalmente creo que si se bebe entre colegas con otras cosas de fondo: comiendo unas tapitas, compartiendo música, películas, torneos de cartas y otros festejos, se lo pasa uno mejor que si bebe sin más. Tampoco quiero que se reemplace la Semana Cultural, una cosa no quita la otra pues cultura puede haber en todo momento. Debemos fomentarla contra aquellos que piensan que por estar en una escuela técnica nos tenemos que olvidar de ella frente a “nuestras obligaciones” y los foros de empleo, contra aquellos que sólo buscan la cultura cuando le da créditos de libre elección.

Lo que me gustaría hacer es proponer al alumnado a preparar una fiesta en la que disfruten más y tengan más razones para ir, pudiéndola recordar por más cosas que por una borrachera como cualquier otro viernes. No estamos en el colegio, dirección no nos va a preparar la fiesta, sólo nos va a dejar hacer el botellón cuando las elecciones estén cerca, no es ninguna novedad. Así que tenemos que movilizarnos nosotros y entre todos buscar tiempo para plantear (ver si son viables) y preparar actividades para las fiestas: Sidrada y San Pepe. En tres días se puede preparar una barbacoa y un mini-concierto. Un buen comienzo sería depositar propuestas en el buzón de delegación (incluso en el de AWA), pero no penséis que ahí acaba el trabajo, también tenemos que colaborar para que salga adelante; si queremos, podemos.

J.C.