Estos dos señores están entre mis directores preferidos. Mucha gente los confunde por su parecido en el nombre. Uno está más del lado de las superproducciones ambiciosas y otro del cine de autor, uno fue galardonado con varias estatuillas de oro y el otro admirado en festivales europeos. A mi parecer (esto siempre hay que decirlo, porque si es malo, luego te denuncian), son dos magníficos directores pero cada uno a su manera.
David Lean, conocido por crear “El puente sobre el río Kwai”, “Lawrence de Arabia” y “Doctor Zhivago”, es un especialista de las superproducciones holywoodienses de los años 60 en las que había mucho más que “especios efectales” y dinero a borbotones. David Lean supo conjugar una película de ventas con una obra de arte. Es criticado por muchos por no adentrarse en las posibilidades que le dieron los buenos guiones. En “Doctor Zhivago”, en aras de que el filme atrajese a más público, enfatizó en la historia de amor sin meter el dedo hasta el fondo de la llaga en una crítica del comunismo que le permitía la homónima obra de Boris Pasternak en la que se inspiró. Es criticado por no criticar. También algunos dicen que “Lawrence de Arabia” no respeta a fondo los “Siete pilares de la sabiduría”, libro escrito por T.E. Lawrence, personaje real y líder de las revueltas árabes; no insiste en la homosexualidad del protagonista ni en sus motivos personales para encabezar las rebeliones. La verdad es que, pese a ser muy largas (Doctor Zhivago tiene hasta la típica “pausa-piti” para salir del cine a la mitad), obtuvieron siete, siete y cinco óscars respectivamente –pero eso no debería ser una referencia pues el pastelón de “Titanic” ganó 11 en su día. Sin embargo, merece la pena disfrutar de la fotografía, la música (de manos de “Maurice Jarre”) y las increíbles actuaciones de las películas del detallista David Lean. Sus películas son sin duda mitos de la cinematografía que uno no puede perderse, son fotogramas que uno debería tener almacenados en la retina. Lean es un gran académico al que le gusta hacer bien las cosas, que tuvo la suerte de que le financiasen sus proyectos, eso sí, respaldados por grandes historias.
David Lynch es más famoso por sus controvertidas películas. Después de realizar ciertos cortometrajes, sacó a la luz “Cabeza Borradora” –“Eraserhead”- extraña donde las haya, sin apenas diálogos y con una trama inexplicable. Ya apuntaba maneras en el mundo del onirismo y los puzzles mentales. Luego vinieron las más normales “El hombre Elefante”, “Dune” y “Terciopelo Azul”: en ellas Lynch supo mostrar que también sabía hacer cine coherente (debería poner comillas pero no quiero abusar). Aborda diferentes géneros: drama con toques de fantasía (el “Hombre Elefante”), ciencia-ficción (“Dune”) e intriga (“Blue Velvet”). Siempre intenta mantener al espectador en vilo e ignorante durante buena parte de la película, como en la archifamosa serie de intriga “Twin Peaks”, su mayor éxito y su mayor fracaso. Lynch tuvo sus diferencias con los productores después de que la serie cosechase buenos índices de audiencia y empezó a delirar introduciendo elementos surrealistas en la serie. Prueba de su surrealismo son también las más recientes “Lost Highway” y “Mulholland Drive” que se tienen que ver con mando en mano para rebobinar y repetidas veces, para poder entender algo. En el fondo, Lynch es un caprichoso que dirige lo que quiere sin temor a vender poco, porque es un director que se ha hecho a sí mismo y tiene un buen grupo de incondicionales seguidores. No quiere decir tampoco que se dedique a juntar fragmentos inconexos. David Lynch nunca revela qué quiere decir con una película porque no siempre quiere decir algo en concreto pero sí admite que desea hacer reflexionar a los espectadores. Es muy meticuloso, todo está pensado, la música y la luz son muy importantes y suele tardar años en rodar una película. A veces, todo lo que se deduce de sus puzzles, puede tener explicación, y digo “puede”, pues cada explicación es válida. Es arte en estado puro.
Rosebud

Me apunto unas cuantas… jeje.
Comment by MetalfanN — November 18, 2007 @ 11:31 pm
Y “Wild at heart” también mola.
Te partes.
Comment by Coco — May 5, 2008 @ 4:39 pm