Cierro los ojos y te veo. Los abro y te vuelvo a ver. Miro al infinito y no te encuentro. Estás aquí pero no estás allí. Si estuvieras allí, querría que estuvieras aquí. Me confundo y te confundo. Me necesitas cuando no te necesito. Te necesito cuando no me necesitas. Miro al infinito…
El círculo se cierra y no sé si estoy dentro o fuera. Y no sé dónde estás tú. Avanzo y retrocedo. Siempre estoy en el mismo punto. Es fácil encontrarme. Sólo hay que querer.
Cierro los ojos y ya no te veo. Los abro y sigo sin verte. Miro al infinito y tampoco te encuentro. Te has marchado. Estoy dentro del círculo y tú estás fuera. Avanzo y retrocedo, pero no consigo salir. Avanzas y retrocedes, pero no consigues entrar. No quiero encontrarte, no quieres encontrarme.
Miro al infinito y no te busco. No te necesito, no me necesitas. Me siento en el suelo y construyo un mundo sin ti. Pienso, desvarío, reflexiono y sonrío. Me gusta el punto en el que estoy. Me levanto y observo a mi alrededor. Grito y nadie me escucha. Susurro y me entiendes.
Miro al infinito y me cruzo con tu mirada. Abro y cierro los ojos y te siento. Desaparece el círculo y encontramos nuestro infinito común.
Certidumbre
