El peor Clint Eastwood es mejor que muchos directores. Cualquiera de sus películas, hasta las más flojas, está un peldaño por encima de la mayoría. Conviene tenerlo presente a la hora de decidir que irás a ver esta noche.
Cuando supe que Spielberg producía sus dos nuevas obras un escalofrío me recorrió el cuerpo. Mi cabeza no era capaz de mezclar “Salvar al soldado Ryan” con “Million Dollar Baby”. Pensé que el resultado sería un desastre.
Y llegó “Banderas de nuestros padres”. Sin duda una gran película, sin duda no era el mejor Clint. No consiguió emocionarme, ni que me implicara, ni transmitirme del todo lo que le pasaba a los protagonistas. Asumo que parte es mi culpa, pero necesito sentir la historia, necesito hacerla mía. Y no lo conseguí.
“Cartas desde Iwo Jima” es la segunda película, cuenta la misma batalla desde el bando japonés. La verdad es que otro es escalofrío me recorrió el cuerpo al conocer de que iba, que se había rodado en japonés y que sus actores eran desconocidos para mí. Si “Banderas de nuestros padres” no me había llegado, pensé que ésta tampoco lo haría. Recordé que no puedo negar que la cultura americana nos influye cada día y que la japonesa me resulta lejana. Pero estaba equivocada. “Cartas desde Iwo Jima” consiguió emocionarme, consiguió que me implicara, consiguió que deseara que el panadero pudiera ver crecer a su hijo. Sin duda otra gran película, sin duda Clint Eastwood es un grande.
He de reconocer que un par de escalofríos me recorrieron el cuerpo mientras la veía. Debe ser que no son una mala señal como yo creía.
Certidumbre
