VariosMarch 29, 2007 9:27 pm

¡¡Atención atención!! ¡Nos hundimos! Nos hundimos porque el mar está revuelto, porque la senda es peligrosa… y por otros motivos. Nos hundimos porque nos ponen piedras en la ruta y nos agujerean el casco, y nosotros, desesperados, dedicamos el mismo tiempo a quejarnos de las piedras y a preocuparnos por los agujeros que el que empleamos en virar el barco y achicar agua.

Porque sí, tenéis razón, todos tenemos motivos para quejarnos, la vida aquí no es fácil y siempre parece que quieren complicarla en mayor medida. No escribo estas líneas porque piense que esto es maravilloso, no os equivoquéis. No he perdido el Norte, y creo que sigo viendo la realidad en mayor o menor medida como es. Dentro de estos muros yo también me he desesperado, he gritado, llorado, maldecido e insultado. Me he quedado de piedra ante medidas, respuestas e injusticias, me he sentido minúsculo y desamparado ante un poder superior, me he visto mangoneado, me han tomado el pelo, sin ni siquiera despeinarse ellos. Y encima se han enorgullecido de ello.

Pero también, en estos años, he reído, he saltado, he sentido, he querido y he vibrado. He conocido a gente que sé que estarán ahí hasta que caiga el telón, he luchado codo con codo con compañeros, me han apoyado y yo a ellos, juntos nos hemos desesperado, pero juntos se lleva mejor. He jugado al fútbol para desahogar, y ahí también he maldecido, pero con gusto. Luego un apretón de manos, y hasta la próxima. He insultado a un infame cacharro mecánico que no hacía lo que queríamos, pero luego lo he llevado debajo del brazo como a un hijo, y le he animado en competición, como si pudiera oírme.

Ha sido aquí donde he encontrado la posibilidad de cruzar el charco, de hacer viajes por toda España que ya nunca olvidaré. He llorado en clase, pero de aguantar la risa con otros tres más. He pasado grandes momentos en la cafetería, en los pasillos, en la rotonda, en la máquina… Ha sido aquí donde te he encontrado.

Así que cuando me toque mirar atrás, recordar y evocar… no mentiré a nadie. ¿Un paseo? No. Duro, difícil, y en ocasiones desesperante. Pero también diré que aquí he vivido muchas cosas, e intentaré, por encima de las otras, sacar las buenas.

A.tellingconts

MúsicaMarch 28, 2007 8:19 pm

Tras el estimulante debut de Lula, Zapatos Nuevos, ya podemos disfrutar de su nuevo disco: El mundo está temblando.
Cuando me acerqué a su primer álbum lo hice dispuesta a decir lo peor y a ser cruel. Pero acabaron transportándome a constelaciones de serpientes y consiguieron que mis uñas se volvieran garras.
He esperado ansiosa su segundo disco, quería más de lo que me dan. Ya no soy una crítica, sólo soy una fan. Me cuesta analizar el álbum, porque cada vez que lo escucho me dejo llevar y veo el lado salvaje.
Una escucha no es suficiente. Hace falta más para entrar en el mundo Lula, para estar sintiéndolo. Zapatos Nuevos marcó las bases de lo que son y ahora han ido donde tenían que ir. Como dicen te pueden golpear, pero eso te hace siempre más fuerte. Algunas críticas fueron buenas y otras no tanto. Que se callen la boca los que no hicieron una segunda escucha. Con El mundo está temblando demuestran que han crecido: suenan mejor, las letras son buenísimas y el conjunto es increíble. No te estoy mintiendo. Quizás escandalicen menos, o quizás he cambiado y quiera una noche para amarnos y después desengañarnos. Me siento en cada canción, cada estrofa, en cada reproducción. Tienen mucho que decir y yo todo por hacer.
Ya sé que no les conoces y estoy haciendo lo que puedo para que les des una oportunidad. Puede que un domingo oscuro escuches Johnnie Walker y no te importe que no te de amor; o puede que escuches Silvia y descubras que no mueve el mundo; o puede que todo esté bien, tu mundo tiemble con este disco y recuerdes que todo lo que no hagas hoy no va a volver.
Tras muchas escuchas no puedo dormir, pero me da igual. Ha ocurrido de nuevo, me han transformando. Me pregunto adónde irá mi suerte y me canso de que seas un poco cobarde. Cariño, esto ya terminó. Necesito un dragón con fuego en el cuerpo.
Buscaré a alguien que me diga “nena brillas” para decirle “acompáñame”

Certidumbre

Varios, RelatosMarch 25, 2007 9:11 pm

A Valentina le gusta el tren, porque para ella significa un gran rato de no hacer nada. Últimamente le ha dado por observar a los otros pasajeros. No resulta difícil pues todos van deliberadamente ensimismados. Cuando cierran los ojos le gusta mirarles la boca, sobretodo cuando relajan las mejillas y dejan caer los labios poniendo la boquita en “o”. Sea quien sea quien ponga la boca en esa posición, a ella le produce ternura. Si no la ponen, piensa que no van dormidos y les mira con menor intensidad. Su mayor temor es que alguno abra los ojos de repente para sorprenderla mirando. Le resultaría muy embarazoso. Sin saber por qué imagina que es una impertinencia. En cambio a ella no la importa que la miren. Su problema es que el juego exige que ella haga como que no se da cuenta, ya que si no dejarían de mirarla, y debe contener sus ganas de preguntar: “¿Qué has visto?”. Además mirar que te miran imagina que es otra impertinencia.

Mirando a la gente pierde la conciencia de su propio cuerpo y de los cánones de la belleza, sus dos grandes puntos de referencia. En esta ocasión está mirando a un chico a través de los agujeros del respaldo de la silla vacía de enfrente. Le despieza lentamente, moviendo la cabeza para seleccionar pedazos de su anatomía. Es flaquito, es increíblemente flaco. Como aun tiene conciencia de sí misma compara sus muñecas y estima que las del chico son la mitad de las suyas. Son muñecas largas y descarnadas que muestran impúdicamente la forma de los músculos y los huesos. Le desagradan profundamente y le parecen un ridículo sustento para las manos, que son grandes y largas, con los dedos deformados. Sus brazos en cambio son perfectamente nítidos, blancos y flacos, y están recorridos por unas finas venas blancas de estilizado relieve. Para Valentina, se convierten en dos ramas de sauce que cuelgan en torno a un tronco dando sensación de tristeza o belleza inánime. Cuando el chico se muerde las uñas ve unos labios finos y morados que delinean una boca grande. De ahí pasa al cuello, hermano gemelo de las muñecas, por el que una nuez excesivamente grande, como una segunda nariz, se mueve de forma grotesca para dar paso a la saliva. Valentina ahora se identifica totalmente con ese cuerpo: ‘así son los seres humanos’, y de repente adora hasta esas verrugas que le adornan el cuello y la barbilla. Al pasar de cuerpo a espíritu, fase previa a volver a ella misma, se da cuenta de que el chico sabe que ella le está mirando. Nota su confusión, le ve turbado, aturdido tras la exposición a su mirada, aun sin haberla visto. Algo le dice que ese chico nunca va a mirarla, lo cual por otra parte sería algo sumamente impertinente. Entonces el chico se levanta. Aunque la siguiente también es su parada ella no se bajará, inútil muestra de respeto, pues se siente avergonzada.
ojos
bichitis

ETSIIMarch 20, 2007 9:14 am

A todos nos han llegado las noticias del nuevo plan que discutirán profesores, dirección y alumnos. Se dice que todo se hace por el bien de la calidad de la Escuela y, dado que son ellos los que, suponen, conocen qué es lo mejor para nosotros, me gustaría echarles una mano en sus ambiciosos planes y proponer algunas sugerencias.

La primera comenzaría por una revisión de todos y cada uno de los profesores y sus métodos de enseñanza. Es una vergüenza tener que ver como se mantiene a profesores de primeros cursos con dos o tres alumnos debido a su incompetencia como docentes. ¿Qué se hace entonces, pasar una triste encuesta de calidad a esos dos o tres alumnos los cuales, posiblemente, no tengan los pocos arrestos necesarios para poner a parir al profesor al que han sufrido con placer durante meses?

También es penoso ver como algunos profesores no indican, de forma clara, el contenido que van a dar durante el curso y, menos aún, facilitan algún tipo de ejercicios resueltos similares a lo que preguntarán en el examen. Basta ya de ese secretismo barato que a nadie beneficia.

Otro tema destacable sería el del punto de clase que se da en algunas asignaturas. Si se quiere que el alumno llegue en igualdad de condiciones al examen, la forma de conseguirlo y la evaluación deberían ser las mismas para todos, independientemente del profesor con el que se haya dado clase.

Y mi última sugerencia iría para alguna de esas cátedras especializadas en suspensos masivos: si convocatoria tras convocatoria los fracasos siguen siendo aberrantes que no nos vendan la moto de que el problema es de los alumnos por no saber estudiar, por estudiar poco o por estudiar mal. Revisen si sus formas de evaluación permiten saber de forma adecuada si el alumno conoce o no la asignatura y, en caso contrario, empiecen a preguntarse qué podrían hacer para evitarlo.

Que lo que se vive en la Escuela es una carrera de obstáculos y no un camino para la formación de los alumnos no creo que se le escape ni al más tonto del lugar. Si se quiere invertir este proceso habría que comenzar por cumplir alguna de las humildes sugerencias propuestas por todos. Estas son sólo las mías; supongo que con las del resto de alumnos podríamos completar varios números de la revista pero, como ese tampoco es el propósito, véamos qué es lo que entienden por calidad los de arriba y en qué se traduce.

The Contrabulous Fabtraption of Professor Horatio Hufnagel.

VariosMarch 17, 2007 11:44 am

Hola Juanjo:

Te preguntarás por qué te escribo esta carta, después de estos meses, pero es que tengo mucho que decirte. De palabra pasaría un mal trago y sospecho que después de todo lo pasado, no lees mis mensajes. Iré directa al grano: Si me puedes perdonar, me gustaría volver contigo. Digo si me puedes perdonar, no solo por haberte dejado sin darte explicaciones. Ahora te las voy a dar y también debo confesarte lo que he hecho todo este tiempo.

Verás, tú sabes que mi madre se murió antes de que yo pudiera llegar a conocerla. Mi padre me mandó a un internado, y si es cierto que he estado con algunos chicos, tú eres el primero que me ha presentado a tu familia. Ese fue el error, porque yo antes estaba profundamente enamorada de ti, y a pesar de este lapsus, sé que te sigo queriendo. De ahí esta carta.

Cuando me dijiste que querías presentarme a tu familia me puse nerviosísima y deseé caerles bien por ti, pero sobretodo por mí. Nunca había tenido una familia, no sabía lo que se sentía y de repente, te tenía a ti, y todos ellos me querían. Sentí que mi vida estaba completa. Creo que me confié demasiado, y por ese motivo, todo se estropeó.

Supongo que la culpa fue mía, pero es que no estaba preparada para tu madre. Me tomo cariño en seguida y hablaba conmigo como con la hija que nunca tuvo. Me dejé llevar. De repente quedaba contigo sólo para verla a ella y no podía evitarlo. Dejé de pensar en ti. Pero ¿por qué no lo evitaste? ¿Por qué me hablabas siempre de ella y nos dejabas solas tan a menudo? Claro, tú no podías saber nada, y ahora pienso que lo hacías porque me querías y me veías feliz con ella, pero entonces no lo comprendí. Pensé que era porque ya no me querías como antes, y así te librabas de mí. Un día se lo confesé. Ella sólo me dijo, “Si le dejas, sigue conmigo”

Durante estos tres meses se puede decir que he estado saliendo con ella. Me ha inflado de amor maternal. Hemos ido al teatro, de compras… ¿Sabes lo que es que una madre te diga con el corazón si te sientan bien o mal unos pantalones? Sé que ella no te ha dicho nada. Ella no sé, pero yo sentía a veces que te estaba engañando… Entonces trataba de compensarlo pensando en todo lo que hay de bueno en ti. A veces quedábamos y tú eras el tema de conversación durante toda la tarde. Pensaba que me veía como a una hija, pero cuando le dije que quería volver contigo se molestó. Yo la sigo queriendo mucho, pero ahora me doy cuenta que a quien quiero realmente es a ti y ella se interpone, aunque tú no lo creas. Se puso a llorar y montó un escándalo diciendo que si ella no significaba nada para mí. Ya no me mira a la cara.

Ahora que te lo he explicado todo, por favor, tómate tu tiempo para pensártelo. Es tu madre: la quieres, la queremos. Pero yo te quiero a ti y de eso estoy bien segura. ¿Me quieres aun después de todo esto? Si lo haces, por favor vuelve conmigo. Podemos quedar sin que ella lo sepa. Y si no me quieres al menos contéstame. Te quiero,

IRENE

bichitis

Juegos, Revistas publicadasMarch 12, 2007 10:48 pm

Planteamiento:
1- Hay cinco casas cada una de un color distinto. En cada casa vive una persona, cada una de diferente nacionalidad.
2- Cada propietario prefiere una bebida, fuma una marca de cigarrillos y tiene una mascota que no repite ningún otro propietario.

La pregunta es:
¿Quién tiene un pez?

Hechos

· El británico vive en la casa roja
· El sueco tiene un perro
· El danés bebe té
· La casa verde está a la izquierda de la casa blanca
· El propietario de la casa verde bebe café
· La persona que fuma Pall Mall cría pájaros
· La persona que vive en la casa amarilla fuma Dunhill
· El propietario de la casa de en medio bebe leche
· El noruego vive en la primera casa
· El hombre que fuma Blends vive al lado del propietario de un gato
· El dueño del caballo vive al lado del hombre que fuma Dunhill
· El fumador de Bluemasters bebe cerveza
· El alemán fuma Prince
· El noruego vive al lado de la casa azul
· El fumador de Blends tiene un vecino que bebe agua

Solución más abajo









El Alemán

CineMarch 5, 2007 3:20 pm

El peor Clint Eastwood es mejor que muchos directores. Cualquiera de sus películas, hasta las más flojas, está un peldaño por encima de la mayoría. Conviene tenerlo presente a la hora de decidir que irás a ver esta noche.
Cuando supe que Spielberg producía sus dos nuevas obras un escalofrío me recorrió el cuerpo. Mi cabeza no era capaz de mezclar “Salvar al soldado Ryan” con “Million Dollar Baby”. Pensé que el resultado sería un desastre.
Y llegó “Banderas de nuestros padres”. Sin duda una gran película, sin duda no era el mejor Clint. No consiguió emocionarme, ni que me implicara, ni transmitirme del todo lo que le pasaba a los protagonistas. Asumo que parte es mi culpa, pero necesito sentir la historia, necesito hacerla mía. Y no lo conseguí.
“Cartas desde Iwo Jima” es la segunda película, cuenta la misma batalla desde el bando japonés. La verdad es que otro es escalofrío me recorrió el cuerpo al conocer de que iba, que se había rodado en japonés y que sus actores eran desconocidos para mí. Si “Banderas de nuestros padres” no me había llegado, pensé que ésta tampoco lo haría. Recordé que no puedo negar que la cultura americana nos influye cada día y que la japonesa me resulta lejana. Pero estaba equivocada. “Cartas desde Iwo Jima” consiguió emocionarme, consiguió que me implicara, consiguió que deseara que el panadero pudiera ver crecer a su hijo. Sin duda otra gran película, sin duda Clint Eastwood es un grande.
He de reconocer que un par de escalofríos me recorrieron el cuerpo mientras la veía. Debe ser que no son una mala señal como yo creía.

Certidumbre

Libros, Revistas publicadasMarch 4, 2007 11:48 am

“Empezar de cero”. “Comenzar de nuevo”. Expresiones tan conocidas como éstas son llevadas a su máxima expresión en este libro de Almudena Grandes. Juan y Ana, con pocas o ninguna cosa en común en su pasado, coinciden en este nuevo comienzo que ambos han decidido emprender, cada uno con sus propios motivos, su propia historia, esa memoria que en un nuevo lugar quieren dejar atrás.

Almudena va alternando el pasado que les ha hecho llegar hasta su nuevo hogar en un pueblo apartado en la costa gaditana, con el presente que viven, con su adaptación a sus nuevas vidas, con sus deseos de empezar. Sara, una niña a la que las penurias de la época de la posguerra le hicieron vivir una infancia compleja, conociendo las comodidades de los vencedores y las penurias de los vencidos. Juan, al que los caprichos de la carretera le arrebataron al amor de su vida, dejándole a cambio a cuidados de un hermano deficiente y de una sobrina que necesita olvidar.
Y como nexo de unión entre ambos, en sus nuevas vidas aparece Maribel, asistenta de ambos, dicharachera y con avidez de información de estos dos inquilinos cuyos pasados se difieren en tanto… o quizás en tan poco…

Os recomiendo que os leáis este libro, ahora que hay tiempo La forma en que está escrito es magnífica, y la historia, con mucho fondo, atraerá enseguida a los amantes de este género.

A.tellingconts