¡¡Atención atención!! ¡Nos hundimos! Nos hundimos porque el mar está revuelto, porque la senda es peligrosa… y por otros motivos. Nos hundimos porque nos ponen piedras en la ruta y nos agujerean el casco, y nosotros, desesperados, dedicamos el mismo tiempo a quejarnos de las piedras y a preocuparnos por los agujeros que el que empleamos en virar el barco y achicar agua.
Porque sí, tenéis razón, todos tenemos motivos para quejarnos, la vida aquí no es fácil y siempre parece que quieren complicarla en mayor medida. No escribo estas líneas porque piense que esto es maravilloso, no os equivoquéis. No he perdido el Norte, y creo que sigo viendo la realidad en mayor o menor medida como es. Dentro de estos muros yo también me he desesperado, he gritado, llorado, maldecido e insultado. Me he quedado de piedra ante medidas, respuestas e injusticias, me he sentido minúsculo y desamparado ante un poder superior, me he visto mangoneado, me han tomado el pelo, sin ni siquiera despeinarse ellos. Y encima se han enorgullecido de ello.
Pero también, en estos años, he reído, he saltado, he sentido, he querido y he vibrado. He conocido a gente que sé que estarán ahí hasta que caiga el telón, he luchado codo con codo con compañeros, me han apoyado y yo a ellos, juntos nos hemos desesperado, pero juntos se lleva mejor. He jugado al fútbol para desahogar, y ahí también he maldecido, pero con gusto. Luego un apretón de manos, y hasta la próxima. He insultado a un infame cacharro mecánico que no hacía lo que queríamos, pero luego lo he llevado debajo del brazo como a un hijo, y le he animado en competición, como si pudiera oírme.
Ha sido aquí donde he encontrado la posibilidad de cruzar el charco, de hacer viajes por toda España que ya nunca olvidaré. He llorado en clase, pero de aguantar la risa con otros tres más. He pasado grandes momentos en la cafetería, en los pasillos, en la rotonda, en la máquina… Ha sido aquí donde te he encontrado.
Así que cuando me toque mirar atrás, recordar y evocar… no mentiré a nadie. ¿Un paseo? No. Duro, difícil, y en ocasiones desesperante. Pero también diré que aquí he vivido muchas cosas, e intentaré, por encima de las otras, sacar las buenas.
A.tellingconts


