“Las historias, como las ruinas antiguas, son las ficciones de imperios. Y todo lo olvidado yace en oscuros sueños del pasado con la constante amenaza de volver.” Así empieza Velvet Goldmine, una de las películas que más me gusta ver.
En Londres los jóvenes se maquillan y se visten para ver a su idolo del glam rock, Brian Slade, interpretado por Jonathan Rhys-Meyers. Justo antes de esa actuación, el cantante es disparado y finge su muerte, perdiendo así su popularidad. Diez años más tarde, en 1984, no queda ya nada de esa moda y Arthur Stuart (Christian Bale), periodista y antiguo fan, recibe el encargo de hacer un reportaje sobre ese episodio de la historia musical de Londres. Ese encargo le hace recordar una juventud que se ha esforzado por olvidar y los comienzos, triunfo y decadencia de Brian Slade, junto con la relación que tenía éste con su mujer Mandy (Toni Collette) y su amante, Curt Wild, otro cantante interpretado por Ewan McGregor. Es una película nostálgica de una época que Todd Haynes pinta más bonita, alegre, libre y estridente que la actual.
La carÃ�¡tula en amarilloCarátula en rosa La banda sonora está formada por canciones de Brian Eno, Mark Boolan y T-Rex, Shudder to Think, The Venus in Furs, Lou Reed y muchísimos otros más (hasta Placebo, que forma parte del reparto). Vale la pena verla sólo por las canciones, que a veces están interpretadas por los actores protagonistas. Junto con los actores y la banda sonora, hacen maravillosa a la película todas esas pequeñas escenas que ayudan a comprender la historia, o esas frases o extractos de poesía intercalados que luego cobran sentido, y es que aviso: no es fácil. Sobretodo si la ves en versión original, algo que recomiendo efusivamente. Creo que hay que verla varias veces hasta comprenderla y cada vez te das cuenta de cosas que habías pasado por alto.
La película es de 1998. No he conseguido encontrar ningún trailer. Es cierto que es muy gay, pero no es para nada pastelosa, algo que es muy de agradecer. En cualquier caso la recomiendo especialmente a las chicas. El espectáculo es a veces inigualable (aquí van dos ejemplos: uno y dos). También quiero advertir que una vez la ves entera tienes que volver a verla, pues el final da una nueva luz a toda la película que ayuda a comprender las cosas. No he encontrado ningún trailer así que os dejo con esto.

bichitis