Pues sí, ya se han quedado atrás las fiestas con el belén y el árbol como decorado, las mesas con copas de vino y langostinos, las felicitaciones, los nuevos propósitos y el recuento de los viejos. Ya nos comimos las uvas, vivimos la noche más larga, dimos regalos, recibimos otros, y… preparamos las cosas para reincorporarnos al 2007. Porque amigos, el año nuevo para un estudiante realmente empieza el día 8. Las vacaciones de Navidad son… ¡¡las vacaciones de Navidad!! Esas fechas en las que un susurro remanente dice en tu cabeza… “tienes que estudiar… tienes que estudiar…” Pero seamos sinceros, no es culpa nuestra, es que la época no acompaña. Acompaña casi tan poco como el calor de Junio o la pereza de Septiembre. Vamos… ¡¡que los exámenes están mal puestos!! (no sé cuándo meterlos, pero están mal puestos, je)
Volvemos, vemos a nuestros amigos, saludamos y… ¡eh! ¿hay más luz? ¡Anda! Si las paredes son de este color… a ver si también han cambiado las sillas del comedor… (Bueno, bueno, el año pinta bien, pero no forcemos). Y otra vez con 12 meses por delante compañeros. Ya tamos aquí de nuevo.
Pero no caigamos en pensar tan sólo “ya aquí otra vez”… hagamos que sea distinto. Los meses se llaman igual, y tienen los mismos días, pero si tenemos claro que esos días no serán iguales a los del año pasado, y por lo tanto tampoco los meses que forman… no pensemos en un vacío “un año más”. Caben tantas cosas en un año… tantas oportunidades, tantas posibilidades de hacer que un día sea recordado por muchos de estos “años más”. Y en mayor o menor medida depende de nosotros, de nuestras ganas e intenciones, de pensamientos e ideas…
El momento no fomenta el optimismo, apuntes yendo y viniendo, calculando la estadística de qué tema ha caído más en los últimos años… bueno, es la ventaja de que esto esté por escrito… ¿no quieres pensar ahora? Vale, yo mucho tampoco. Dóblalo y guárdalo, y en unas semanas léelo de nuevo… y haz que sea más que un “año más”.
¡¡Suerte a tod@s en los exámenes!!
A.tellingconts
