Amores perros, 21 gramos… Y ahora llega Babel y se cierra la trilogía. Tres películas con una misma idea, tres películas con varias historias cada una, historias también unidas por algún elemento común.
Babel te podrá gustar o no, pero no te dejará indiferente. Quizás salgas del cine con ganas de reflexionar, con ganas de pegarte un tiro o con ganas de cambiar el mundo o al menos tu alrededor. Pero no podrás olvidarla a los diez minutos como te ocurre con demasiadas últimamente.
No es fácil, no es navideña, no sale Papa Nöel y no te dirá lo que quieres oír.
Un rifle une las historias. Desde Marruecos hasta Japón pasando por México. Cada lugar con su trama, con su propio color, con su lenguaje, con su mirada… Pero no son independientes. No son tres películas en una. Es una película que encierra mucho y que transmite más.
Sus protagonistas son un matrimonio con problemas, unos niños aburridos que se convierten en peligrosos, unos inmigrantes y una adolescente perdida. Aunque se encuentren en la otra parte del mundo no nos resultan lejanos. Quizás demasiado cercanos. Y por eso consigue llegar si se lo permites.
Tú verás si prefieres ver una película que deja huella o ir a ver alguna que no te suponga esfuerzo ni te haga daño.
Todavía hay quien quiere algo más del cine que dos horas de entretenimiento. Babel resulta entretenida, interesante y si te atreves a intentar entenderla mucho más.

Certidumbre

Nota: Agradecimiento especial para Radio3 y para el programa el Séptimo Vicio por organizar preestrenos para sus oyentes de grandes películas en versión original subtitulada.