A lo largo de muchos años de nuestra vida el futuro parece querer saltar al presente, tomar importancia antes de tiempo, hacernos preguntas, hacernos pensar en él antes de que llegue su momento.
La primera vez que llega este momento es pronto, muy pronto. Tan pronto que nuestra mente aún no abarca la profundidad de la pregunta… “¿Qué quieres ser de mayor?” Y es una de las respuestas más sincera que dicha pregunta recibirá a lo largo de su vida: Yo quiero ser… ¡Superman! ¡Princesa! ¡Peter Pan! ¡La Sirenita! Tenemos grandes ambiciones, y será un intenso sueño que nos hará disfrutar, esperando a que llegue el momento de volar o calzarnos un zapato de cristal.
Pero crecemos, claro, futuros más cercanos irrumpen en nuestras vidas… “¿Qué quieres ser de mayor?” – nos preguntan de nuevo. Ya somos más avispados, y sabemos que por desgracia, nunca llegaremos a volar, no como el de la capa roja al menos. Y nuestra respuesta cambia… ¡Jugador de fútbol! ¡Actriz! ¡Modelo! Hemos bajado un escalón, de la ficción bajamos a una pseudo – realidad que algunos pocos llegarán a habitar. Aunque luego nos damos cuenta que, en el fondo, quizás tampoco es eso lo que deseamos.

Y entonces llega un momento muy importante en nuestra vida, la pregunta cambia… “Qué quieres estudiar?” ¿Estudiar? No perdone, lo que yo quiero es SER, no estudiar. Pero no, no podemos simplemente ser, hay que aprender a ser. Y poco a poco nos van guiando hacia esa profesión que en un futuro será la nuestra… Arquitecto, profesor, psicólogo, médico, ingeniero… (que sí, que sí, que llegará) y más o menos tenemos claros nuestros siguientes pasos, pues tenemos una meta a la que ir… ese papel que te darán al final, y que alguien firmará acreditando que por fin puedes SER.
¡Ah amigos míos! ¿Y en ese momento? ¿Cuándo ya lo seas? ¿Dónde irás? ¿Cuál es el siguiente paso? Porque, en ese momento, de nuevo, la pregunta habrá cambiado, y no será ¿en qué quieres trabajar?… no, la pregunta la harás tú… “¿dónde puedo trabajar?” y llegado ese momento habrá que decidir dónde preguntar… ¡Ay! ¡Que lío! Llegará un momento en que SEREMOS, pero no nos agobiemos. Ya llegará la pregunta, como llegaron las otras… y ya responderemos, así, que de momento, no pretendamos tan sólo llegar a ser, SEAMOS, pues aunque no nos firmaron nunca un papel para ello, nunca debemos dejar de ser NOSOTROS MISMOS.
A.tellingconts

Me ha gustado mucho, mucho. Debería hacerte caso y no agobiarme, ya contestaré a las preguntas. Intentaré no olvidar que debo ser yo misma.
Comment by Incertidumbre — December 2, 2006 @ 9:01 pm
Pues el problema está cuando la niña te dice: quiero ser guapa, o: quiero ser feliz. ¿le dices que deje de ser ella misma? ¿que estudie qué? ¿que ¿trabaje?? ¿que se dedique a otra cosa? ¿que con el tiempo puede?¿que se busque un lugar donde serlo? ¿que eso no es productivo?…
Comment by Bichitis — December 3, 2006 @ 11:41 am