“La biodiversidad es fundamental para que la Tierra siga siendo un planeta habitable” ¿Os suena esta frase? Sí, está escrita en el artículo anterior. Me ha parecido oportuno comentarla. Es posible que alguno de vosotros haya oído hablar de la teoría de Gaia, del científico James Lovelock. Para ilustrar esta teoría, en la cual nuestro planeta se presenta como un organismo capaz de autorregularse, se hizo una simulación de ordenador llamada Daisyworld. (NOTA: La teoría es mucho más compleja e interesante)
Daisyworld es un mundo que orbita alrededor de un sol cuya temperatura aumenta lentamente con el tiempo. La diferencia de este planeta con el nuestro es que éste sólo está habitado por margaritas, en concreto de dos especies: margaritas blancas y margaritas negras. Sabemos que el color blanco refleja la luz, mientras que el color negro absorbe todo el espectro. Como nos pasa a nosotros cuando nos vestimos de estos colores, las margaritas negras “tendrán más calor” que las blancas, y por eso, al comienzo del tiempo, cuando el planeta está frío, serán la especie predominante, viviendo entre ellas unas pocas margaritas blancas.
Según pasa el tiempo aumenta la temperatura del sol, y con ella la proporción de margaritas blancas, pues el clima les irá siendo más propicio. Al absorber las margaritas negras calor cuando el ambiente es frío y liberarlo las blancas cuando es caliente, la temperatura del planeta se mantendrá constante mientras varíe la proporción de las especies. ¿Fácil, no?
Esta simulación también se ha llevado a cabo con un mayor número de especies y viendo como gracias a ellas el sistema era más estable y, ¿qué es un mayor número de especies sino una mayor biodiversidad? Por otra parte una mayor regulación de la temperatura supone un planeta más habitable.
Ahora vamos a una hipótesis catastrofista. En el mundo de margaritas es verano, hace mucho calor y se extinguen las margaritas negras. Luego llega el invierno. Las margaritas negras no calientan el planeta y hace tanto frío que se mueren todas las margaritas blancas. Ya no hay vida en Daisyworld.
En nuestro planeta existen más de 1.750.000 especies clasificadas, pero el número real puede pasar de los 13 millones. ¿Qué importa si se extingue para siempre una de ellas? No sé cuantas especies se han extinguido en los últimos años, pero por poner un ejemplo, he visto un artículo que afirma que en el agua dulce se ha disminuido a la mitad el número de especies desde 1970. Todo eso sólo es en el agua dulce y en los últimos 30 años.
Sabemos en que de un tiempo a esta parte ha aumentado la temperatura, y hablamos de un calentamiento global rápido en un futuro inmediato. Al margen de todos los perjuicios que esto podría causarnos a nosotros, pensemos en la cantidad de especies que desaparecerán en los próximos 30 años.
bichitis
