RelatosNovember 30, 2006 2:37 pm

Bajo por las escaleras, paso los tornos y bajo de nuevo más escaleras. Me sitúo al final del andén, como siempre. De repente escucho un ruidito, un pitido como el que hace un discman cuando se le da al play, pero muchísimo más alto. Miro a mi alrededor y sólo hay una muchachita, moderna, que me mira de arriba a abajo mientras se ajusta unos auriculares descomunales. Le devuelvo la mirada. Vuelve a sonar el ruidito. Le miro de nuevo y otra vez el dichoso sonidito. ¿A qué leches estará jugando esta cría? Llega el tren y vuelvo a casa.

Al día siguiente, bajo las escaleras, paso los tornos y bajo de nuevo los restantes escalones. Me sitúo al fondo del andén, como siempre. El ruido reaparece. Espero. Vuelve a sonar. Le pregunto a un hombre que está a mi lado si él también lo oye. Con una mueca mitad sorpresa, mitad desprecio, me dice que me vaya a molestar a otro con preguntas estúpidas. Llega el tren y vuelvo a casa.

Al día siguiente, bajo las escaleras, salto los tornos y bajo de nuevo más escaleras. Me sitúo al final del andén, como de costumbre, y me siento en un banco. El pitido infernal suena de nuevo. Dejo escapar el tren y espero a quedarme sólo. El ruidito otra vez. Dejo que otro tren se marche. El pitido se hace más fuerte. En un momento dado me fijo en el andén de enfrente. De una de esas diminutas puertecitas que suele haber al lado de los carteles publicitarios se escapan unas risitas. Me fijo y cesan de repente. Subo las escaleras corriendo, cruzo las vías y llego a la puerta. La abro de una patada.

Me encuentro a tres enanos en una sala llena de monitores grabando mis pasos desde distintos ángulos. Mi asombro es grande, pero el suyo lo es aún más. Sin tiempo para reaccionar no se me ocurre otra cosa que cerrar la puerta y, aún aturdido, tomar el tren de regreso a casa.

Al día siguiente me cruzo con uno de los hombrecillos del día anterior. Me saluda dándose una palmadita en el sombro. Llego al final del andén y me siento. No hay pitido, por fin. Aparece mi tren y, al ir a subir, se me acerca el hombre del segundo día y me pregunta si yo también oigo ese ruido de mil demonios. Le digo que no, le miro desconcertado y él, más desconcertado aún, deja escapar el tren y se sienta en el banco.

VariosNovember 29, 2006 10:00 pm

Zapatos nuevos es el primer álbum de Lula, grupo formado por Patrizia Escoin (cantante, guitarrista y ex Los Romeos), Félix Ribes (bajo) y Adela Arrufat (batería)
Dedico 38 minutos y 12 segundos de mi vida a escucharlo por primera vez. Y no sé cómo está. Tengo la sensación de que las canciones se parecen demasiado y creo que la cantante es una guarra.
Pienso en cuántas veces mis primeras impresiones han sido erróneas y que siempre estoy dispuesta para reír. Se merece que juegue de nuevo.
Lo escucho una y otra vez, intentando no ver en él más de lo necesario.
No es un disco para toda la familia y se agradece. Hay que aceptar que mucha gente no entenderá lo que están diciendo jamás. Para mí es un punto a su favor.
Quien no recuerde que la sangre hierve con facilidad mejor que no se acerque al disco. Si te acercas recuerda que nos equivocamos a cada paso y nos arrepentimos cada vez.
Puede que no sea un gran álbum. Pero no engaña. Te deja muy claro que no quiere recordar las veces que tú me has hecho llorar. Y eso lo consigue.
Tras varias escuchas las canciones me transportan a constelaciones de serpientes. No sé cómo lo hace. Cada canción es un comienzo de nuevo. Aunque hay un antes y un después de entender que el disco te enseña lo que quiere para darte lo que puede.
Quizás potencien en exceso que, a veces, queremos despertar y no saber de ti ni cómo te llamas. Y que te invite para darte mi carne, no para regalar mi alma.
Pero si al escuchar el disco sólo puedes percibir eso, quizás seas un cerdo con disfraz de ángel. Porque contiene lo que siento y lo que soy. Pero para ti sólo seré un bonito…
Si quieres, te recomiendo una canción. Escucha “Azul instantáneo” Intenta respirar y reflexiona: No sé dónde vamos, no sé por qué dudamos. No tenemos tiempo de disfrutar del momento.
Si quieres, ven y cántame esa canción.
Después de demasiadas escuchas creo que se me ha hecho tarde. Aunque no tomaré café, no me deja dormir, no dormiré de todas formas.
Supongo que no soy tan diferente a la cantante como creía. Tal vez esta noche mis uñas se me vuelvan garras. Sabes de qué hablo.
Y ella no es tan diferente a mí. Cuando suena la canción no puedo evitar gritar una frase a la vez que Patrizia la canta: “Puedo sentir: estoy enamorada”

Certidumbre

VariosNovember 23, 2006 8:17 am

Con este libro, Laura Gallego cierra la trilogí­a de Memorias de Idhún. Si os habéis leí­do los dos primeros no podéis dejar pasar el desenlace. Si no os habéis adentrado aún en el mundo de Yandrak, el último dragón de Idhún, Lunnaris, el último unicornio, y Kirtash, la serpiente alada renegada, os recomiendo que busquéis la primera entrega: La Resistencia.

En esta entrega parece que nuestros portagonistas se enfrentan a algo contra lo que no están preparados, contra lo que saben que no podrán ganar. Ya siguieron una profecí­a, actuaron como se esperaba… ¿no fue suficiente? ¿Por qué no huir? Si Idhún se hunde, ¿deben quedarse a verlo? ¿Aún sabiendo que la salvación no está en sus manos? Y con todas estas dudas, sus problemas no dejan de crecer. Vanissar, reino de los hombres, tiene un nuevo rey, pero no está claro el rumbo que dará a su mandato. La Orden Mágica se desintegra. Galedau, la Madre Venerable de los Oráculos emprende una venganza personal. Y Haiass y Domivat, hielo y fuego, serpiente y dragón, claman por encontrarse. ¿No son demasiadas cosas? ¿Están preparados? El tiempo lo dirá… aunque es precisamente el tiempo lo que parece perseguirles. Porque mientras intentan solucionar sus propios asuntos, las montañas tiemblan, tornados arrasan ciudades mientras maremotos las inundan, el desierto engendra otro sol, y la naturaleza parece descontrolada.

Merece la pena, en serio. Si podéis, leerlo. En este breve resumen no he querido desvelar nada, ni para los que ya han leído alguno, ni para los no iniciados. Espero al menos haber despertado una pizca de curiosidad…

A.tellingconts

Varios, HumorNovember 22, 2006 9:27 pm

- Si te bañas después de comer te mueres.
- Leer con poca luz hace que te quedes ciego.
- Más de tres sacudidas es una paja.
- Walt Disney está criogenizado.
- La Muralla China es el único objeto que se ve desde el espacio.
- Si te tocas te salen granos y pelos en las manos.
- Los humanos sólo usamos el diez por ciento del cerebro.
- En todas las cabalgatas de Reyes han muerto niños atropellados por carrozas.
- Si te pones bizco y te dan un capón te quedas así para siempre.
- La tortilla de la Escuela tiene huevo.

Saturnist.207.Pb

Varios 9:23 pm

La señorita que le susurró córtate la oreja a Van Gogh. La inspiración parisina de Picasso o la comparación con el ocaso de Oscar Wilde. El inspector Abberline mezclándola con láudano mientras perseguía a Jack el Destripador. Los homenajes que le brindaron Lautrec o Degas en sus obras. Al fin y al cabo, inspiración y romanticismo en un café de mala muerte.

Es sorprendente la reacción de la gente cuando les dices que eres consumidor (muy) ocasional de absenta; te miran como ese borrachín afable que presume de las copas que es capaz de beber hasta caer doblado, pero nada más lejos de la realidad. Después de que con mayor o menor curiosidad me hayan preguntado sobre el tema, podríamos decir que, bajo cierta petición popular, escribo este cursillo rápido titulado “todo lo que usted quiso saber sobre el hada verde (sin morir en el intento)”.

Lo primero que hay que señalar es que la absenta NO se bebe a chupitos, que es como suele servirse en la mayoría de locales, nunca. Si a eso le sumamos que normalmente la calidad de lo que sirven es tirando a escasa, hace que acabemos bebiendo un mejunje horrible con sabor a dentífrico con el que, con un poco de suerte, seremos encontrados al día siguiente durmiendo plácidamente con la cabeza apoyada en la tapa del váter.

Así que esto es muy sencillo: comprad un vaso y una cucharilla especial de absenta (con la cazoleta perforada) y azúcar en terrones, nada más. La preparación es todo un ritual en el que puedes dar un mayor o menor misticismo al asunto dependiendo del número de personas a las que quieras impresionar, así que reúne a un grupo de gente, ya que es una bebida tradicionalmente social, y elige alguno de los dos métodos de preparación:

- Vierte la absenta en el vaso y coloca la cuchara sobre éste con el terrón de azúcar encima. Haz pasar agua muy fría (sin hielos) a través del terrón, disolviéndolo y rebajando la absenta (en proporción de una parte de absenta frente a tres o cuatro partes de agua). Aparecerá una mezcla de color lechoso. Remuévela y de un trago, valiente.

- La otra forma, tal vez más exótica, consiste en apoyar el terrón sobre la cucharilla y verter la absenta; hecho esto prender el alcohol, lo que provoca que el azúcar se caramelice y se deposite junto con la bebida en el fondo del vaso. Si se desea, como antes, se puede rebajar la mezcla alcohólica con agua fría.

Veamos si al probarla caen todos esos mitos que han crecido alrededor de ella o, por el contrario, encontrais esa inspiración que tantas veces se nos escapa en los momentos de sobriedad.

odíaC_le, Ígneo

Relatos 9:20 pm

Déjame pensar. Todo comenzó hace unos cuantos años. Estaba enfrente mío. Nuestros ojos coincidieron y ella me sonrió; le devolví el gesto y soltó una risita inocente. Quise saber su nombre, pero sus padres le habían dicho que no era bueno hablar con desconocidos. Me presenté. Encantada, dijo, e hizo una cómica reverencia. Noté que sus piernecitas bailaban en el asiento distraídamente siguiendo el traqueteo del autobús. Sus manos sujetaban una mochila. Le pregunté si quería que le ayudase a llevarla. Pesa mucho, me advirtió, y volvió a sonreir. Le acompañé hasta su casa. Se despidió con un gracioso movimiento de manos. Entró en el portal. Yo también. Ahogué su grito en un instante; luego permaneció inerte. Me despedí.

Déjame pensar. ¿Que por qué te cuento todo esto? No lo sé, tal vez para que sepas que no soy un monstruo.

Tranquila, no llores. Recuerda que siempre serás mi favorita.

Saturnista ħ

VariosNovember 18, 2006 11:06 pm

Hay quince soluciones de este acertjo, pero todas se basan en la misma idea. Ejemplo: Pon siete terrones en una taza, ahora dos en otra y uno en la tercera. Por último mete la última taza dentro de la segunda… ¿Qué nos queda?

Taza nº1—> 7 terrones

Taza nº2—>2 + taza nº3 = 3 terrones

Taza nº3—> 1 terrón

Varios, Relatos 9:18 pm

Nos conocimos en la biblioteca de mi barrio, ¿te acuerdas? Te había quitado el sitio y estabas muy enfadado. Nos pusimos a discutir sobre si una chaqueta era suficiente para guardar un lugar. Al final nos echaron a los dos por los gritos que dábamos.

No sé por qué pero me sentí culpable y quise invitarte a un café para compensarte. Me miraste, sonreíste y dijiste que era lo mínimo por haber estropeado tu tarde de estudio.

Con los libros acuestas nos fuimos a una cafetería cercana. Empezamos a hablar y en seguida me di cuenta de que lo mejor que me había pasado ese día era haberte quitado el sitio.

Me dejaste hojear tus libros de historia mientras alucinabas viendo mis apuntes de ecuaciones y de estadística.

Parecíamos tan distintos… pero ahora sé que no lo éramos tanto. Nuestras maneras de pensar se oponían, tú decías que yo era cuadriculada y yo opinaba que te hacía falta algo de orden en la cabeza. Pero a pesar de todo encajábamos perfectamente.

Cuando llegó la hora de irnos yo no quería marcharme. Me gustó cómo me diste dos besos y me dijiste que ya nos veríamos en la biblioteca.

Así fue, nos vimos al día siguiente, aunque no estudiamos. Acabamos decidiendo seguir viéndonos sin tener que fingir que íbamos a estudiar.

Me gustaron esos meses. Tú y yo pisando fuerte. Recuerdo cómo me fascinaba oírte hablar contándome aventuras, historias y sueños imposibles que creías que ibas a conseguir.

Quise que formaras parte de mi vida y te traje a la escuela. Caminabas con los ojos abiertos fijándote en la cara de la gente y en los tablones llenos de suspensos. Te presenté a mis amigos y escuchaste una conversación en la que nos quejábamos de esta nuestra escuela.

Al quedarnos solos me pediste detalles del funcionamiento. Yo te informé de cómo era el primer curso, de las asignaturas que cierran, de las revisiones, de las horas de estudio…

Cogiste mi mano y me llevaste fuera ¿Recuerdas cómo me hiciste mirar al cielo? Y me dijiste que la vida no era esto, que el mundo me estaba esperando y tenía que vivir, soñar, amar… Y te creí.

Me ofreciste un verano recorriendo Europa; sin libros, sin apuntes y sin mis amigos, que te parecían raros. Acepté, cerré los ojos y confié en tus ideas.

Reconozco que fue el mejor verano de mi vida. Descubrimos ciudades impresionantes y planeamos un mundo perfecto.

Pero cuando nos soñábamos dioses contemplando el Partenón de frente sonó tu móvil y todo cambió. Agradezco que, al menos en ese instante, fueras sincero, olvidaras tus teorías y me contaras la verdad. Tus padres se habían cansado de que te pasaras el día mirando las estrellas a costa de sus bolsillos, y o aprobabas mucho en septiembre o ya podías empezar a buscar trabajo.

Te entró pánico y ni alguien tras una revisión en la escuela tiene tan mala cara. Volvimos rápido a Madrid e hice todo lo que pude para ayudarte. Organizamos un buen plan de estudios sin tiempo para soñar. Salió bien, aprobaste y todos contentos.

Ahora te escribo esta carta. Lo hubiera hecho antes pero necesitabas ayuda y yo podía dártela.

Mis amigos y yo no somos raros. Aceptamos dónde estamos estudiando y sabemos lo que hay. Saboreamos cada instante de descanso porque son pocos y por eso los hacemos únicos. Nos quejamos, protestamos y como tú luchamos por un mundo mejor. Quizás nos gustaría pasarnos el día mirando las nubes pero sabemos que el mundo no gira solo y que nos necesita para poder hacerlo.

Sigue con tus sueños imposibles, que yo seguiré tratando de convertirlos en realidad.

Incertidumbre

Varios, Publicaciones 8:07 pm

“La biodiversidad es fundamental para que la Tierra siga siendo un planeta habitable” ¿Os suena esta frase? Sí, está escrita en el artículo anterior. Me ha parecido oportuno comentarla. Es posible que alguno de vosotros haya oído hablar de la teoría de Gaia, del científico James Lovelock. Para ilustrar esta teoría, en la cual nuestro planeta se presenta como un organismo capaz de autorregularse, se hizo una simulación de ordenador llamada Daisyworld. (NOTA: La teoría es mucho más compleja e interesante)
Daisyworld es un mundo que orbita alrededor de un sol cuya temperatura aumenta lentamente con el tiempo. La diferencia de este planeta con el nuestro es que éste sólo está habitado por margaritas, en concreto de dos especies: margaritas blancas y margaritas negras. Sabemos que el color blanco refleja la luz, mientras que el color negro absorbe todo el espectro. Como nos pasa a nosotros cuando nos vestimos de estos colores, las margaritas negras “tendrán más calor” que las blancas, y por eso, al comienzo del tiempo, cuando el planeta está frío, serán la especie predominante, viviendo entre ellas unas pocas margaritas blancas.
Según pasa el tiempo aumenta la temperatura del sol, y con ella la proporción de margaritas blancas, pues el clima les irá siendo más propicio. Al absorber las margaritas negras calor cuando el ambiente es frío y liberarlo las blancas cuando es caliente, la temperatura del planeta se mantendrá constante mientras varíe la proporción de las especies. ¿Fácil, no?
Esta simulación también se ha llevado a cabo con un mayor número de especies y viendo como gracias a ellas el sistema era más estable y, ¿qué es un mayor número de especies sino una mayor biodiversidad? Por otra parte una mayor regulación de la temperatura supone un planeta más habitable.
Ahora vamos a una hipótesis catastrofista. En el mundo de margaritas es verano, hace mucho calor y se extinguen las margaritas negras. Luego llega el invierno. Las margaritas negras no calientan el planeta y hace tanto frío que se mueren todas las margaritas blancas. Ya no hay vida en Daisyworld.
En nuestro planeta existen más de 1.750.000 especies clasificadas, pero el número real puede pasar de los 13 millones. ¿Qué importa si se extingue para siempre una de ellas? No sé cuantas especies se han extinguido en los últimos años, pero por poner un ejemplo, he visto un artículo que afirma que en el agua dulce se ha disminuido a la mitad el número de especies desde 1970. Todo eso sólo es en el agua dulce y en los últimos 30 años.
Sabemos en que de un tiempo a esta parte ha aumentado la temperatura, y hablamos de un calentamiento global rápido en un futuro inmediato. Al margen de todos los perjuicios que esto podría causarnos a nosotros, pensemos en la cantidad de especies que desaparecerán en los próximos 30 años.

bichitis

VariosNovember 5, 2006 4:06 pm

¿Quieres escribir algún que otro texto?

¿No sabes de qué?

¿Quieres ver de cerca “la fábrica” de AWA?

¿Quieres coger ritmo escribiendo, que te echen una mano?

Éste es tu sitio: http://grupodenuevosescritores.mundoforo.com

GNE