Siempre pienso que cuando empieza un curso es el momento perfecto para proponerse sueños, sintiendo que tienes todo un cuatrimestre por delante para cumplirlos.
Prefiero esta ocasión mejor que el fin de año, en el que estás en medio del cuatrimestre y ya hay cosas que no se pueden cambiar.
Seguro que pensáis que ya estoy desvariando, que hace demasiado que empezamos las clases y que los propósitos perdieron su momento.
Los míos todavía no. Siguen bailando en mi cabeza buscando su lugar y tratando de conseguir ser los principales.
Estoy llena de manías, lo sé, pero me gusta cerrar un capítulo antes de empezar el siguiente. Me gustan los comienzos en los que sin olvidar el pasado la mirada se centra en el futuro. Un futuro en el que siempre creo.
Me apetece mucho empezar de nuevo pero no quiero hacerlo hasta que sea el momento.
Y ese momento tarda en llegar. Porque tardan en salir las notas, tardan en hacerse las revisiones, tarda el otoño en llegar. Y yo tardo en cerrar matrícula y en cerrar heridas.
Hasta que llegue me concentro en mis sueños. Miro hacia atrás, miro hacia adelante y me miro a mi misma.
Organizo mi habitación, organizo las asignaturas, organizo mi cabeza, organizo mi corazón y me organizo a mi misma.
Y me siento bien. Porque a veces tener sueños es lo que importa, aunque algunos se pierdan en el camino.
Ahora tengo fuerzas para comenzar el cuatrimestre sabiendo que puede ser mejor que el que pasó, que volveré a cometer equivocaciones y no me arrepentiré, que miraré la vida con respeto pero sin miedo, que lucharé por lo que crea, que estaré rodeada de la gente que quiero y que soñaré cada día.
Puede que vosotros ya tengáis vuestros planes para este curso. Pero no olvidéis incluiros a vosotros mismos. No olvidéis que los planes dan igual si no consiguen que tengáis una sonrisa en la cara.
Yo voy a tratar de no perderla nunca, voy a tratar de conseguir mis sueños.
Dentro de unos meses nos vemos y os cuento si los conseguí o no.
No, mejor os cuento lo impresionante que fue tratar de conseguirlos.
Vértigo
