PoemasOctober 30, 2006 9:44 am

Homenaje a Carlos Salem y libre adaptación de uno de sus poemas, Dale un cabezazo. Con todo mi amor para todos aquellos seres cabeceables con los que me he topado durante estos cuatro años.

Al que sube trepando en cabezas ajenas
Al que revisa las actas y recuerda tus penas
A ese mamón que nunca te deja las tareas…
Dale un cabezazo

Al que te saluda preguntándote cómo se resuelve un problema
Al que te alquila sus apuntes a precio de oro
Al que te anuncia el suspenso con una sonrisa en los morros…
Dale un cabezazo

Al que reserva cinco sitios para sus tres amigos
Al que rechaza una cerveza por ver si salió fluidos
Al que se pasa todo el puto día imprimiendo…
Dale un cabezazo

Al que te calcula el futuro en decimales
Al que le encantan las ecuaciones diferenciales
Al que te toca los huevos sin fines sexuales…
Dale un cabezazo

odíaC_le, Ígneo

RelatosOctober 29, 2006 7:29 pm

Siempre pienso que cuando empieza un curso es el momento perfecto para proponerse sueños, sintiendo que tienes todo un cuatrimestre por delante para cumplirlos.
Prefiero esta ocasión mejor que el fin de año, en el que estás en medio del cuatrimestre y ya hay cosas que no se pueden cambiar.
Seguro que pensáis que ya estoy desvariando, que hace demasiado que empezamos las clases y que los propósitos perdieron su momento.
Los míos todavía no. Siguen bailando en mi cabeza buscando su lugar y tratando de conseguir ser los principales.
Estoy llena de manías, lo sé, pero me gusta cerrar un capítulo antes de empezar el siguiente. Me gustan los comienzos en los que sin olvidar el pasado la mirada se centra en el futuro. Un futuro en el que siempre creo.
Me apetece mucho empezar de nuevo pero no quiero hacerlo hasta que sea el momento.
Y ese momento tarda en llegar. Porque tardan en salir las notas, tardan en hacerse las revisiones, tarda el otoño en llegar. Y yo tardo en cerrar matrícula y en cerrar heridas.
Hasta que llegue me concentro en mis sueños. Miro hacia atrás, miro hacia adelante y me miro a mi misma.
Organizo mi habitación, organizo las asignaturas, organizo mi cabeza, organizo mi corazón y me organizo a mi misma.
Y me siento bien. Porque a veces tener sueños es lo que importa, aunque algunos se pierdan en el camino.
Ahora tengo fuerzas para comenzar el cuatrimestre sabiendo que puede ser mejor que el que pasó, que volveré a cometer equivocaciones y no me arrepentiré, que miraré la vida con respeto pero sin miedo, que lucharé por lo que crea, que estaré rodeada de la gente que quiero y que soñaré cada día.
Puede que vosotros ya tengáis vuestros planes para este curso. Pero no olvidéis incluiros a vosotros mismos. No olvidéis que los planes dan igual si no consiguen que tengáis una sonrisa en la cara.
Yo voy a tratar de no perderla nunca, voy a tratar de conseguir mis sueños.
Dentro de unos meses nos vemos y os cuento si los conseguí o no.
No, mejor os cuento lo impresionante que fue tratar de conseguirlos.

Vértigo

Varios, Apuntes filosóficos 9:04 am

En este apartado pretendemos resolver el enigma que a todos empieza a inquietarnos por estas fechas: ¿Cuándo nos mojamos más bajo la lluvia, cuando nos movemos o cuando estamos quietos? Para resolverlo voy a aplicar conocimientos básicos de física.
Empezaré aclarando ciertas hipótesis de partida. La hipótesis de cuantificación del agua nos dice que en cada diferencial de volumen de lluvia hay un cierto número de gotas de agua de densidad ρ, y cada una representa una masa de agua k. Por tanto la masa de líquido que impacta sobre el objeto es dm = kρdV, válido si el agua cae formando un ángulo de 0º con la vertical. Por otra parte vamos a suponer que todos los seres humanos somos comparables al Cubomán de la figura.
Ahora estudiamos los dos casos que a nos preocupan:

a) Caso de que nos quedemos quietos: Las gotas de agua caen con velocidad límite:
mů + bu = mg –> v = mg/b
representando b un coeficiente de fricción dependiente de la velocidad.
Puesto que sólo me mojo por arriba: dV = a2mg/b dt
y la cantidad de agua recogida será: dα = kρa2mg/b dt

b) Caso de que nos movamos: Ahora además de por las gotas que caen sobre nosotros, nos mojaremos con las gotas que caen sobre la dirección hacia la que nos movemos con velocidad v (impactarían sobre la cara a-b de Cubomán). Por tanto, la cantidad de agua que caería sobre nosotros, cubomanes latentes, es:
dV = a2mg/b dt + Lav dt –> dα = kρa ( amg/b + Lv) dt
Con lo que comprobamos que cuando nos movemos, nos mojamos más.

A la vista de este resultado Cubomán se pregunta: “¿Entonces por qué la gente corre cuando llueve? ¿Será que la gente es tonta?” Ésto me hizo pensar y replantearme la cuestión desde el principio:
Supongamos que debemos ir de un punto A a otro punto B bajo la lluvia. ¿A qué velocidad debemos ir para mojarnos lo menos posible? Sabemos que el tiempo es igual al desplazamiento entre la velocidad, por lo que resolvemos la ecuación diferencial:
dα = kρa (amg/b + Lv) dt –> α = kρa (amg/b + Lv) x/v
Inspeccionemos la función α(v) para ver cuando es mínima:
Si v → 0 –> α(v) → ∞
Si v → ∞ –> α(v) → kρaxL
En la gráfica vemos que cuanto mayor es la velocidad menos me mojaré para ir de un sitio a otro. (¡Corre, Cubomán, corre!) Lógicamente aunque siempre que nos movamos nos mojaremos un α = kρaxL adicional, si nos quedamos quietos nos mojaremos infinitamente.
Ahora, para seguir pensando, podemos preguntarnos qué es lo que falla para que aunque Cubomán lleve paraguas termine mojado igual. Luego elaboraremos la Teoría del Paraguas Perfecto (TPP) y montaremos una empresa productora de éstos. Personalmente, yo lo agradecería.

bichitis

MúsicaOctober 25, 2006 7:09 pm

23 de Octubre de 2.006
Teatro Lope de Vega
Madrid

Me gustaría comentar el concierto homenaje a Hilario Camacho con conocimientos. Me gustaría que esta crítica estuviera llena de sus letras, de su música y de su espíritu. Porque creo que es como debería ser. Debería ser mi particular homenaje a este cantautor que nos dejó hace unos meses y que dejó grandes canciones.
Pero no puedo. He de confesar que su música no forma parte de mi cultura musical de manera directa. Aunque sí de manera indirecta. Por las canciones que algo conocía y por la gran influencia que ha tenido sobre muchos de mis cantantes favoritos.
El concierto era un homenaje que le hacían sus amigos y seguidores y para mí supuso el descubrimiento de un cantautor que como dijeron escribió canciones para ser cantadas.
Por el escenario pasaron artistas de varias generaciones. Algunos desconocidos para mí, otros muy conocidos. Todos conscientes de la importancia de la música de Hilario Camacho y todos sabían lo mucho que hizo.
Pero yo no. Dejé que ellos me lo descubrieran y descubrí mucho.
Es inevitable preguntarme por qué sigo escuchando “Los 40”, cuando creo que si ahora apareciera un nuevo Hilario Camacho no serían capaces de darle una oportunidad. Pero sé que habría sitios donde si se lo darían y yo trataría de encontrarlos.
También hubo tiempo en el concierto para comentar que cuando trató de publicar su último disco se le cerraron muchas puertas. Afortunadamente una quedó abierta.
Fue una noche emocionante. Sus amigos repasaban sus canciones e intentaban evitar las lágrimas. Canciones preciosas, con letras increíbles y perfecta música. Canciones que me hacen plantearme muchas ideas en mi cabeza.
A veces la música consigue demasiado. Cuando se sale de un concierto en el que las canciones son tan buenas como lo son las de Hilario Camacho la vida se ve diferente.
Puede que esa sensación sólo dure un ratito. Pero durante esos instantes me siento capaz de creer con toda mi fuerza en mis ideales, en mis sueños y en mis promesas.
No creo que se le pueda pedir más a un concierto.
Me gustaría conocer más la música de Hilario Camacho. Me gustaría poder recomendarte alguna canción. Me gustaría que tú también te sintieras con fuerzas.
Me gustaría…

Certidumbre

CineOctober 22, 2006 5:46 pm

He tenido el honor de asistir al preestreno de Scoop, pudiendo ver la película en primicia una semana antes de su estreno.
No me ha resultado indiferente, por ese motivo me atrevo a comentarla con los lectores de Awa.
Las expectativas siempre pueden jugar en contra de una película. Esperar demasiado de algo no suele ser bueno y la vida nos lo suele demostrar.
Pero Woody Allen es Woody Allen. No puedo evitar no creer que voy a ver una película interesante. Sobre todo porque todavía tengo muy presente Match Point y su recuerdo es muy bueno.
Scoop me gustó. Creo que así resumo mi opinión. Esperaba que me gustara y consiguió gustarme, algo normalmente complicado.
Resulta interesante el giro que consigue Woody Allen haciendo una película completamente diferente a la anterior.
Es muy divertida pero no ofende a la inteligencia del espectador, a lo que algunos pretenden acostumbrarnos. Consigue sacar sonrisas con un buen guión. Y el resto está a la altura.
Woody Allen hace un papel muy gracioso y se agradece verle en pantalla. Scarlett Johansson sigue manteniendo el listón alto. Desde Lost in Traslation en cada nueva película demuestra porque es una de las actrices del momento. Aquí no explota su belleza como en otras ocasiones y aún así sigue enamorándonos. Hugh Jackman está correcto. Supongo que es un problema mío, pero al verle sigo pensando en la fuerza de Lobezno (su personaje en la saga X-Men) y en esta película su personaje no tiene esa fuerza. Aunque no le voy a quitar méritos, compartir escena con Scarlett y con Woody y estar a la altura es muy complicado. Digamos que el trío protagonista defiende perfectamente el guión. Digamos que el conjunto es muy bueno.
No creo que deba comentar nada más. Ir a verla o no es decisión tuya. Esperar mucho o esperar poco también lo es.
Aunque me atrevo a decirte que Woody Allen es Woody Allen.

Vértigo

Varios, Juegos, Revistas publicadasOctober 14, 2006 9:48 am

Veamos, la solución fácil.. véase, los calvos, no es la solución buscada.

Razonemos: Supongamos que en España no hubiera nadie con el mismo número de pelos. Por lo tanto, supongamos que existe un español con un pelo, otro español con dos pelos, otro con tres, y así sucesivamente, hasta el último español, el cuál habría de tener unos cuarenta millones de pelos, para no repetir con nadie.

Ahora supongamos una densidad de pelo de 10 pelos por milímetro cuadrado de cuero cabelludo (que ya es pelo, ¿eh?). Dicho español (el último) debería tener una superficie de 400.000 milímetros cuadrados, que son 40 metros cuadrados (un piso de los de hoy en día). Evidentemente no existe ningún español con semejante cabeza, por lo que llegamos a la conclusión de que no sólo hay dos españoles con el mismo número de pelos, sino que hay muchos con el mismo pelo!!!

VariosOctober 11, 2006 1:52 pm

Las culturas que se encuentran en el mundo en el que vivimos se parecen cada vez más, las ciudades tienen el mismo tipo de edificios, todos hablamos inglés y vemos las mismas películas. Para no olvidar lo que un día fue nuestra civilización, su modo de vida o sus criterios estéticos se hace lo que se puede por conservar los monumentos que estas civilizaciones un día nos dejaron. Así conservamos las pirámides de Egipto, el discóbolo de Mirón, pinturas de Goya o partituras de J. S. Bach.

Sin embargo hay elementos de esta cultura que no son tan fáciles de conservar, aquellos a los que llamamos intangibles, que engloban la cultura viva y la tradición de las personas que viven en un sitio. Su forma de expresión está en la lengua, los sistemas de valores, las tradiciones orales, mitos, creencias, juegos, las artes interpretativas, culinarias, los bailes, la música popular, los rituales, la medicina tradicional, el habitat y todas las obras de creación colectiva que componen una identidad étnica o cultural. Muchos países son conscientes de la necesidad de actuar para salvaguardar sus formas singulares de expresión cultural y esta sensibilización ha aumentado hasta hacerse patente en los órganos directivos de la UNSECO desde mediados de los años 90. Al fin y al cabo la protección del patrimonio tiene que ver con la forma en que cada pueblo valora su propia cultura.

De este modo se les han ocurrido dos formas de salvaguardar el patrimonio cultural intangible. Por un lado se puede transformar éste en una forma tangible mediante la documentación y el archivo. Una especie de ejemplo podría ser la Ilíada, de Homero, que nos da a conocer los hechos y las leyendas que circularon en torno a la guerra de Troya. La UNESCO en cambio apuesta más por mantener las tradiciones vivas en su contexto original. Se trata de transmitir las tradiciones entre generaciones sin caer en la folclorización. Su forma de conseguirlo es ofrecer reconocimiento o incentivos jurídicos, sanitarios o económicos a los grupos o personas que fomentan la cultura inmaterial. Además instan a las administraciones a introducir esta cultura en los planes de estudio y a promover festivales, ferias, concursos o programas de televisión.

En cualquier caso surgen problemas. Una visión nostálgica podría ver el patrimonio cultural intangible como un elemento meramente histórico o estático en el tiempo, sin embargo, se trata de algo dinámico que evoluciona constantemente, debido a su estrecha relación con la vida de las comunidades, por lo que debe ser aplicable a la vida contemporánea, sirviendo además como fuente de creatividad y sin dejar de diversificarse.
Por otra parte está el concepto de su “autenticidad”. ¿Es más auténtico el objeto o el proceso que lleva al objeto? ¿Sigue siendo auténtico un rito una vez pierde sus fundamentos o se convierte en una simple atracción turística? ¿Es lícito conservar puras algunas realidades culturales conociendo las ventajas que la sociedad actual les podría ofrecer? ¿Quién define lo que es autentico, la gente o los especialistas? ¿Cómo se definiría lo que es cultura hoy en día? ¿Es posible mantener ciertas tradiciones en sociedades en las que a penas hay tiempo para ellas? De conservarse, ¿Siguen siendo “auténticas”? ¿No son un lastre al progreso de estas comunidades? Citando al filósofo y antropólogo argentino Nestor García Canclini: “¿No sería una definición posible para el patrimonio entenderlo como el conjunto de cosas por las cuales vale la pena vivir?”. En cualquier caso, eso hay que defenderlo.

bichitis

Varios, Revistas publicadasOctober 10, 2006 9:26 pm

Es fácil darse cuenta de que es FÍSICAmente imposible mover con facilidad las sillas del comedor. En tu primera comida en la escuela te darás cuenta. ¿Por qué no se hizo un sencillo CÁLCULO antes de comprarlas? Si dos sillas en paralelo miden más de ancho que la separación entre las patas de la mesa, pues no nos sirven, ¿no? Incluso se podría observar el DIBUJO de algún plano de la cafetería viendo que la separación entre las mesas hacen que las sillas se toquen también con los respaldos, haciendo de la MECÁNICA de sentarte y levantarte una tarea arduo complicada. Cualquier base de datos INFORMÁTICA en Internet nos daría múltiples modelos de silla más adecuados a nuestras necesidades. ¿Es que no se hizo un PROYECTO de dicha operación? ¿O fue sólo falta de ORGANIZACIÓN? No sé, es elegir dimensiones y MATERIALES de un cierto elemento, no es una gran especificación, más un presupuesto que nos cuadre la ECONOMÍA, alguna debe de existir que nos sirva. O quizás me equivoco. Quizás si viera una ESTADÍSTICA de los modelos de sillas, efectivamente esta era la mejor. Pero lo dudo.
En fin, voy a seguir estudiando mis ASIGNATURAS, porque dicen que es importante, dicen que en la vida real luego te ayudan a resolver muchos problemas…

A.tellingconts

Varios, Revistas publicadas 9:24 pm

Sí, sí, que es verdad, es a vosotros / as, que bienvenidos. No me estoy equivocando, no. ¿En esta escuela? ¿Alguien se atreve a darnos la bienvenida en esta escuela? No puede ser… Pues sí, precisamente es la idea. Hay que pensar en el punto de vista positivo, que seguro que lo hay.
Vale, lo sé, hace unos dos meses estábamos en la playa o montaña, rodeados de nieve, de sol, de campo, de amigos, de lo que fuera menos de estas paredes. Estábamos con amigos, con esa chica (o ese chico), con la familia… vacaciones de tranqui o todos los días de fiesta… puf! me estoy poniendo nostálgico, no era la idea.
Seguro que hay algo positivo de estar aquí, porque aunque todos nos quejemos de algo, que lo hacemos, en el fondo hay algo de esta escuela que nos gusta, lo más mínimo, lo que sea… Y es en eso en lo que hay que pensar a la hora de daros una bienvenida como Dios manda. Ya nos han dado algunas, pero ésas no cuentan. A mí no me sirve lo de “bienvenidos a este nuevo curso, que va a ser muy difícil, que vais a tener que trabajar, que no se puede dejar para el último día…”. Eso no es una bienvenida, es un ultimátum a tu vida social.

Así que aquí, en estas líneas, vamos a hacer otra cosa. Vamos a daros la bienvenida a esos momentos de cafetería con nuestros amigos, cerveza o café en mano, a esos encontronazos fugaces en el pasillo en los que quedas para hablar luego en el bar, a esos minutos sentados en un banco leyendo la espléndida AWA, a esos momentos en el césped en los que intentas emular una siesta… y, ¿por qué no? También la bienvenida a otros momentos, a esas largas esperas en la cola de secretaría de los primeros días, donde te pones a hablar con todo el mundo, a esa clase aburrida en la que al salir no sabes ni qué asignatura era, pero sí que te acuerdas de que el de tu derecha va a hacer el descenso del Sella, a buscar a alguien por las clases para decirle algo, a quedarte a comer en la cafetería y pelearte duramente con las sillas para poder entrar, a esa comida en la que irremediablemente acabas haciendo un chiste malo (o muy malo) de alguna asignatura… a todo eso. Y a muchas más cosas que se os puedan ocurrir. Porque al fin y al cabo estos son nuestros años universitarios, una de las mejores etapas de nuestras vidas, una de las etapas que más veces ha sido llevada al cine… y si la mayor parte de ellas son parodias o comedias, será por algo. Es parte de nosotros, y me gusta. Me gusta veros por los pasillos, reírme acompañado por vosotros y un botellín, me gusta. A ver, no me agrada macerarme el cuerpo, ni me gusta Febrero, Junio, ni Septiembre. Pero es una parte de algo mucho más grande… y en resumen, valorando, soy de la uni, de la escuela, pero a su vez ella es nuestra, a la manera de cada uno.
Esta línea es para los que han entrado este año, mucha suerte, mucho ánimo, y ya sabéis, bienvenidos, pero a nuestro estilo. A los demás, a los que ya conocéis de que va esto, pues lo mismo, que se os dé lo mejor posible (y digo lo mejor POSIBLE) este año, suerte en todo, y también, desde aquí, con una cerveza en la mano en vez de la HP (al menos de momento), BIENVENIDOS.

A.tellingconts

Varios, Relatos 6:11 pm

Mírame. ¿Qué ves? No, mírame de nuevo. Deja de fijarte en el pelo despeinado y en las zapatillas viejas y mírame. Pero mírame bien. ¿Qué ves?
¿Te ves a ti o consigues atravesarme y no logras verme? Si me atraviesas es que no puedes verte. Porque yo soy como tú.
Mírame. Fíjate en la mirada perdida y en la media sonrisa. También hubo un tiempo en el que yo fui normal y caminaba mordiendo a la vida.
Deja de pensar que eres distinto a mí, deja de soñar con que cambiarás el mundo, porque no lo harás. También fui como tú, me creí fuerte y sentí que nada podría conmigo. Pero me enfrenté con algo mucho más peligroso de lo que yo creía.
Mírame de nuevo. Puedes notar que tuve una sonrisa permanente y un brillo en los ojos que ya no está. Y tú ya has empezado a perderlo. Se ha ido.
No te des la vuelta, escúchame. He pasado por lo que estás pasando. Solo pretendo que lo sepas porque no hay solución. Ya es tarde para ti. Pero puedes evitar caer del todo y conseguir algo de esperanza para los que como yo fuimos atrapados.
Aún recuerdo cómo era cuando entré es esta escuela: era dulce, era alegre, siempre tenía un gesto amable para quien lo necesitara, soñaba con la vida y vivía para soñar.
Y mírame ahora. Ya no sueño por las noches ni sonrío durante el día. Solo pretendo ser eficiente, sacar una décima más, un suspenso menos, conseguir un buen trabajo. Y no me importa nada ni nadie.
Es duro, lo sé. Así acabarás tú también. Al menos que hagas algo para evitarlo. No dejes que esta escuela te imponga sus normas. Saca tiempo para soñar, para mirar las estrellas, para mirarla a los ojos, para respirar, para creer, para luchar por lo que sientas.
No lo conseguirás del todo. La escuela es mucho más fuerte de lo que crees y en cada convocatoria te irá debilitando. Pero puedes intentar hacerla frente y quizás consigas no dejar de ser tú, mantener una pequeña parte de la persona que algún día fuiste.
Mírame, no me olvides. Mírame y tenme presente. Recuerda que si te descuidas te convertirás en un fantasma como lo soy yo.

Incertidumbre