CineSeptember 28, 2006 2:36 pm

Yo no soy crítica de cine, ni pretendo serlo.
Dedico mi vida a otras actividades. Pero me gustaría comentar esta película porque la historia que narra es importante para mí.
Fui a verla una tarde después de los exámenes porque aunque no lo sepas yo también estudio en la escuela.
Esperaba mucho. La animación está alcanzando grandes logros. Disney ha perdido su reino para que el trono sea ocupado por otros y la competencia sea enorme.
He de confesar que me gustó la película, aunque no sea el gran peliculón que yo hubiera deseado. No es Shrek, pero no está mal.
Consiguió sacarme unas risas, recordarme épocas pasadas y momentos más dulces.
Olvidar por unas horas que al día siguiente toca madrugar, que sigo esperando notas y que ya no soy la que era, a veces, viene muy bien.
Ya no reparto bollos, ni me pongo la capucha, ni miro con los ojos muy abiertos.
He crecido, he entrado en la escuela, pero sigo soñando.
La historia que cuenta la película ya no es mi historia. Con sentido del humor y con originalidad la han hecho suya y han conseguido que puedas pasar un buen rato.
Mi vida fue diferente. Sólo fui una niña a la que atacó un lobo y que espera no tener que enfrentarse a ninguno más.

Caperucita

Varios, RelatosSeptember 27, 2006 3:18 pm

Era un mundo fascinante. En él ella se sentía con poder, nada podía hacerla daño y era posible que la vida la sonriera.
No era capaz de recordar cuando descubrió ese mundo, sólo sabía que era el lugar en el que le gustaría estar siempre.
Sin lágrimas, sin heridas que no cicatrizan, sin manchas que no se van. Con películas con final feliz, con historias amables, con sueños convertidos en realidad, con sonrisas.
Parecía perfecto, sólo tenía una pequeña pega, pero a ella no le importaba.
Al principio sólo entraba en él en ocasiones especiales, el resto del tiempo intentaba sobrevivir como lo hacemos los demás.
Pero la situación fue evolucionando y se convirtió en su refugio, en el único que tenía.
Tras cada portazo, tras cada grito, tras cada golpe, tras cada lágrima, se metía en él y se prometía a si misma no salir nunca. Pero la sacaban nuevas heridas y nuevas lágrimas.
Su mundo… Hubo un día en que decidió que nadie sería capaz de sacarla de él.
Se metió en el baño e hizo lo que había visto en películas con final triste. Cerró los ojos y soñó que su final sería distinto.
Tuvo suerte, no como tantas otras, fue rescatada y llevada a otro mundo. No tan maravilloso como lo era el suyo pero no tan duro como era su casa.
Tardó en adaptarse, tardó en recuperarse, tardó en sonreír… Dejó de importarle el final de las películas, porque sólo son películas.
Con el tiempo encontró otro mundo, gracias a gente como tú que le enseñó que las heridas cicatrizan aunque tarden mucho y que la vida puede sonreír también en este mundo.
Descubrió que éste si es de verdad y que puede no haber lágrimas.

Incertidumbre

Varios, CineSeptember 20, 2006 1:03 pm

Espero que salga… Es un anuncio en la tele británica. ¡Film four is now free!

bichitis

Varios, Relatos, ETSIISeptember 9, 2006 3:26 pm

Centrado, taladrado, mandrinado y escariado. Esta línea copiada de un pequeño cuaderno pretendía ser el comienzo de un resumen para estudiar. Hasta que la releí…

“Centrado, taladrado…” Sombras. A partir de ahí todo son sombras. Borrones de tinta dispuestos uniformemente sobre una hoja de papel. No me importa lo que ahí diga. No me veo capaz de aprendérmelo, porque el principal problema es que no me importa si me lo llego a aprender.

Se me acaba la hoja. Voy a volver a intentarlo, porque lo que sí que me importa es conseguir no tener que volvérmelo a leer.

Centardo, taladrado…

Zapito

VariosSeptember 7, 2006 9:57 pm

Papá me dijo que el tren estaba a punto de llegar. Estaba contento. Me dijo que había un monstruo en el vagón, y luego me hizo cosquillas, imitando al monstruo. Me gusta cuando papá está contento. Cuando llegó el tren vi en la ventana delantera un hombre que me miraba. No era el monstruo, así que le pregunté a papá que quién era. Él me explicó que ese señor era el maquinista que conducía el tren. Yo ya sé lo que es un maquinista. En mi libro de trenes hay uno con un gorro azul. Mientras subía al tren en brazos de papá no podía esperar a que me bajase para ver al monstruo. Debía tener una boca grande y los ojos encima de las antenas, y ser de color verde, y tener pies como tentáculos y garras para hacer cosquillas. Pero cuando me bajó no le vi. Le busqué por todas partes durante un rato. “Papá, ¿por qué me dijiste que había un monstruo en el vagón?” Papá estaba serio, porque una chica sentada en frente nos estaba mirando y a papá no le gusta estar contento delante de desconocidos. “Era una broma” me dijo. No, pensé, debe estar escondido, dejaré de buscarle, y cuando se confíe le atrapo. “Papá, ¿dónde está el maquinista?” “Ahí” dijo, señalando a una pared delante nuestro. Me acerqué, pero no ví nada. ¿Por qué me ha mentido?

bichitis

VariosSeptember 3, 2006 2:37 pm

Una palabra con tantos significados… pero hoy, hoy sólo puedo referirme a uno. Jugar en su máxima expresión. Hacer del juego algo más grandioso de lo que ya lo era tan sólo por la manera en que lo has jugado. Disfrutar jugando, haciendo disfrutar a los demás.

Es esforzarte. Es correr. Es respetar al adversario, es conocerle. Es sudar. Es competir. Es querer ganar, saber ganar. Es no rendirte nunca, seguir adelante. Es saber lo que hay que hacer. Es sacar las fuerzas necesarias para hacerlo. Es saber mantener la cabeza fría. Es disfrutar con lo que estás haciendo. Es confiar en tus compañeros, en uno mismo. Es afán de superación. Es no conformarse con nada.

campeones del mundo

Y hoy, más que nunca se añaden más cosas. Es no perder ningún partido. Es una entrega total. Es sentirte capaz de bloquear a alguien que pesa dos veces lo que tú. Es tirar con fe. Es anotar. Es defender, defender y defender. Es emocionarte con lo que estás haciendo. Sentirlo. Es fallar e inmediatamente levantarte para arreglar tu fallo.

Podría escribir mucho más sobre el día de hoy, y aún así no plasmaría lo que en 40 minutos a tiempo parado se ha vivido. Así que eso lo dejo para los periodistas deportivos. A mí sólo me quedan dos cosas que añadir: Gracias y enhorabuena.

Zapito