Varios, CineMarch 8, 2006 12:28 pm

Información, libertad de expresión, libre opinión, libertad de prensa, ausencia de censura… en mayor o menor medida son realidades del día a día actual…¿y si no fuera así?

¿Y si hubiera un tema prohibido? ¿o es que los hay? ¿Es tal el poder de los medios que son capaces de distorsionar la realidad?

Cada uno tendrá una respuesta a estas preguntas, y no voy a debatirlas ahora. Sólo quiero comentar un ejemplo que pone de manifiesto esta situación real, en un caso relativamente reciente.

Un senador del Congreso de los EEUU contra el comunismo. En su poder un arma con la que era capaz de manejar a la sociedad: el miedo. El simple hecho de poder tener relación con algún comunista, publicación comunista o panfleto cercano al comunismo era tomado inmediatamente como un indicador de un peligro para la seguridad nacional. Y tu vida, tu libertad, tu opinión libre desaparecían en ese mismo instante.

Es la historia de un periodista que decidió desmarcarse, enfrentarse abiertamente a esta situación, no porque fuera comunista o dejara de serlo, sino porque hay ciertos hechos que no puede permitir. Es la historia de como esto casi acaba con su carrera. Es la historia de un David contra un Goliath en el mundo mediático.

Son 90 minutos de película en blanco y negro, con un gran guión y un gran uso de las cámaras. Te recomiendo que si puedes vayas a verla. Quizás se te haga corta, pero creo que saldrás satisfecho, y después, tendrás mucho que comentar.

Zapito

Varios, Relatos 12:21 pm

Todo el mundo los tiene, no los ves llegar, pero de repente te encuentras en medio de la nada, sin saber qué quieres hacer, sin saber cómo has llegado a estar así, quizás ni siquiera sabes por qué, pero, por el momento, no hay marcha atrás.

Vagas por el mundo que tienes ante ti porque no tienes más remedio que hacerlo, porque no tienes dónde desaparecer. Te gustaría simplemente que todo se detuviera hasta que volvieras a ser tú, el que solías ser. Pero no tienes ese poder. No te queda otra opción, caminar, seguir, confiar en que de la misma forma que has llegado hasta ahí podrás salir.

Los lentos segundos se hacen minutos y éstos a su vez horas. ¿Cuánto más va a tardar? ¡Vamos! ¿Qué necesito? El silencio es la única respuesta que obtienes, la oscuridad se cierne sobre ti y aumenta la sensación de que ese día ya no tiene salvación.

¿O sí?

Sabes a quién puedes acudir. Sabes que no te cerrará la puerta. Pero… ¿te apetece presentarte así? Simplemente a relatar algo que no sabes muy bien ni qué es…

Decides que sí, que debes quemar esa posibilidad, rezando por el camino en que todo esto pueda mejorar. Te abre la puerta, ves sus ojos, y misteriosamente todo empieza a cambiar. Se enciende una luz, se abre un camino. Lo agradeces. Una y otra vez. Nunca podrá comprender lo que ha significado ese cambio para ti. Esa mano. Esa cuerda salvadora. Esa lámpara que te buscó cuando creíste que nadie lo haría.

Ahora te invade otra sensación, inunda tu cuerpo, ahoga la tristeza, vence a los miedos y te hace mejorar. Es saber que eres afortunado. Lo eres. Mucho. Por el hecho de tener a alguien así.

Zapito