Hola Juanjo:
Te preguntarás por qué te escribo esta carta, después de estos meses, pero es que tengo mucho que decirte. De palabra pasaría un mal trago y sospecho que después de todo lo pasado, no lees mis mensajes. Iré directa al grano: Si me puedes perdonar, me gustaría volver contigo. Digo si me puedes perdonar, no solo por haberte dejado sin darte explicaciones. Ahora te las voy a dar y también debo confesarte lo que he hecho todo este tiempo.
Verás, tú sabes que mi madre se murió antes de que yo pudiera llegar a conocerla. Mi padre me mandó a un internado, y si es cierto que he estado con algunos chicos, tú eres el primero que me ha presentado a tu familia. Ese fue el error, porque yo antes estaba profundamente enamorada de ti, y a pesar de este lapsus, sé que te sigo queriendo. De ahí esta carta.
Cuando me dijiste que querías presentarme a tu familia me puse nerviosísima y deseé caerles bien por ti, pero sobretodo por mí. Nunca había tenido una familia, no sabía lo que se sentía y de repente, te tenía a ti, y todos ellos me querían. Sentí que mi vida estaba completa. Creo que me confié demasiado, y por ese motivo, todo se estropeó.
Supongo que la culpa fue mía, pero es que no estaba preparada para tu madre. Me tomo cariño en seguida y hablaba conmigo como con la hija que nunca tuvo. Me dejé llevar. De repente quedaba contigo sólo para verla a ella y no podía evitarlo. Dejé de pensar en ti. Pero ¿por qué no lo evitaste? ¿Por qué me hablabas siempre de ella y nos dejabas solas tan a menudo? Claro, tú no podías saber nada, y ahora pienso que lo hacías porque me querías y me veías feliz con ella, pero entonces no lo comprendí. Pensé que era porque ya no me querías como antes, y así te librabas de mí. Un día se lo confesé. Ella sólo me dijo, “Si le dejas, sigue conmigo”
Durante estos tres meses se puede decir que he estado saliendo con ella. Me ha inflado de amor maternal. Hemos ido al teatro, de compras… ¿Sabes lo que es que una madre te diga con el corazón si te sientan bien o mal unos pantalones? Sé que ella no te ha dicho nada. Ella no sé, pero yo sentía a veces que te estaba engañando… Entonces trataba de compensarlo pensando en todo lo que hay de bueno en ti. A veces quedábamos y tú eras el tema de conversación durante toda la tarde. Pensaba que me veía como a una hija, pero cuando le dije que quería volver contigo se molestó. Yo la sigo queriendo mucho, pero ahora me doy cuenta que a quien quiero realmente es a ti y ella se interpone, aunque tú no lo creas. Se puso a llorar, montó un escándalo y dijo que si ella no significaba nada para mí. Ya no me mira a la cara.
Ahora que te lo he explicado todo, por favor, tómate tu tiempo para pensártelo. Es tu madre: la quieres, la queremos. Pero yo te quiero a ti y de eso estoy bien segura. ¿Me quieres aun después de todo esto? Si lo haces, por favor vuelve conmigo. Podemos quedar sin que ella lo sepa. Y si no me quieres al menos contéstame. Te quiero,
Siempre tuya,
IRENE
bichitis
