VariosOctober 25, 2010 12:53 pm

¡El blog de AWA se cambia de plataforma!

Hemos abierto un nuevo blog en Wordpress y estáis todos invitados a pasaros por allí:

http://awaetsii.wordpress.com/

Puesto que Blogsome no nos deja migrarlo tal cual, este blog en el que actualmente os encontráis permanecerá activo, aunque ya no se actualizará con nuevos artículos. Sin embargo tampoco debéis dudar en dejar comentarios en los antiguos posts, alguien habrá que entre periódicamente y les dé respuesta ;)

Espero que disfrutéis del nuevo blog, creo que todos vamos a salir beneficiados con el cambio.
¡Allí nos vemos!

ETSII, Apuntes filosóficos, Publicaciones, ReflexionesOctober 23, 2010 9:07 pm

Cada día que paso en este sitio que algunos se empeñan en calificar como santo como si fuese su lugar de oración habitual, me afirmo en que todos estamos perdiendo el tiempo.

Basta con echar un vistazo para darse cuenta de que las personas que te rodean tienen talento y que este se desaprovecha. Hay talento, hay ganas de progreso, de crear cosas, de cambiarlas, de moverse y nos ofrecen estancamiento, retroceso, aburrimiento, incompetencia. Independientemente del ritmo al que el alumno avanza en esta carrera, se va encontrando con que en vez de usar su cerebro y sus manos para aprender a crear, lo único que hace es digerir fórmulas y frases escupidas en la pizarra para pasar unos niveles, unos obstáculos que aspiran a servir como lecciones de vida. Para ello, muchas veces el alumno debe sacrificar otras facetas de su talento, sacrificar vivencias, sacrificar tiempo. El alumno aquí se va alienando pues lo que recibe es mucho menos de lo que da.

La otra cara de la moneda, el profesorado, sin duda más responsable de esto que la primera, también desaprovecha su talento, vomitando temarios sin sentido, redundantes y con frecuencia excesivamente teóricos cuando podrían transmitir su experiencia y sus saberes a aquellos que desean aprender. Tienen años de estudios a sus espaldas y otros tantos de trabajo; grandes títulos de universidades extranjeras, papel mojado en esta “santa casa”. Tiempo y esfuerzo inútiles, vertidos en balde, los profesores también se van alienando con esta forma de hacer las cosas.

Sin embargo, estas dos partes no dejan de ser víctimas en manos de la Administración, del Sistema, mareantes y maleantes con o sin intención. Consiguen darle sentido a las cosas más absurdas jamás vistas. (Des)información, matriculación, requisitos son palabras que a todos nos suenan a muros que nos ponen delante de manera apedagógica. Todo rezuma dinero malgastado, pulverizado. ¿Cómo se puede fomentar el deporte, las artes y la cultura sin apenas recintos ni tiempo reservados para ello? Queridos departamentos: ¿qué pasa con las prácticas verdaderamente prácticas en laboratorio? ¿Cuánto dinero hay malgastado en tiza y proyectores? Los planes de estudio se “maquinan” en pupitres y para pupitres y eso no puede seguir así. Cinco años aquí deberían bastar para salir con mejores ideas de lo que hay y se va a hacer afuera.

Algunos dirán que la desidia del alumnado es la culpable de todo pero yo que pertenezco a él y veo la ilusión en la cara de cada nuevo ingresado, me fijo también en cómo aquella se va apagando y todas esas ganas de crear del “Homo faber” van siendo dominadas por las de acabar lo antes posible. Pocos son los que conservan intacta la esperanza de aprender algo en este lugar y aún menos los que siguen creyendo que de verdad valen y pueden contribuir en un futuro a la mejora de nuestro mundo.

No creo que unos planes de estudio lo hagan todo. Se necesita modificar las mentalidades y que todo el mundo se implique en esto, incluso los alumnos, de los cuales estoy seguro que son los primeros interesados en no perder esa ilusión. Me gustaría pensar que todo va a cambiar y que las generaciones futuras tendrán las oportunidades que yo no he tenido y no desperdiciarán su tiempo como nosotros, como hasta ahora, tiempos en los que tanto el dinero como el talento entran por la máquina, se queman en el horno y salen por la chimenea.

farero

Varios, ETSII, Apuntes filosóficos, Revistas publicadas, ReflexionesOctober 15, 2010 8:10 pm

¡Profeta! ¡Teme a Dios y no obedezcas a los infieles y a los hipócritas! Dios es omnisciente, sabio.

Corán - Sura 33, Aleya 1º

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Es un bello y sano deporte ese de predicar en el desierto. Antaño solía preferir guardar silencio, pero últimamente me ha dado por hablar, aún cuando sé que nadie me va a escuchar.  Será por eso de que quien calla otorga, y yo me he cansado ya de otorgar.

 

Así que eliges con cuidado la aproximación al tema. Ordenas los argumentos, creando una gradación en función de su contundencia y del efecto que quieres causar. Salpimentas tu disertación con hermosos ejemplos; realizas tu exposición con la entonación y la teatralidad adecuada y…nadie te hace ni puto caso.

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Predicar en el desierto es un arte refinado, no os vayáis a creer. Hay que tener mucho cuidado de que el polvo no se te meta en los ojos. No vaya a ser que cegado como estás, no te percates de que la gente está mirando hacia otro lado, el periódico o el reloj.

Soluciones locales a problemas globales”, es algo que a priori  suena bien, huele bien, y me apostaría una mano a que también tiene buen sabor. El problema es que mucha gente (es posible que la mayoría) quiere que los problemas se los resuelva otro.

De modo que aunque lo ideal sería que la toma de decisiones y la planificación del futuro, se realizara de abajo a arriba, gobernados/gobernantes, siempre se acaba haciendo de arriba a abajo. A esto se añade que en nuestros modernos estados democráticos, la representatividad ha terminado creando una clase aristocrática dirigente, que solo resuelve los problemas que le pueden dar votos a corto plazo.

Y es precisamente ese cortotermismo; sobre el que se asienta, por otro lado, la sociedad de consumo; el que va acabar por convertir la Tierra en un agujero infecto.

l.

Cuando un día ante la barra de un bar, un amigo te dice bastante afectado (o eso parecía), que trabaja en una empresa de armamento, que su empresa vende armas a países del tercer mundo, algunos incluso de muy dudosa reputación. Tú le respondes que la solución es bien sencilla, que busque otro trabajo. Entonces él, totalmente rehecho e incluso un poco ofendido te replica, que es gracias a ese trabajo que puede estar ahora tomando gin-tonics contigo.

Claro, en ese momento te da por pensar que o bien tienes un amigo bipolar, o no estaba tan afectado como parecía…

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Otro día, cuando expones a un grupo de personas las acciones impropias y delictivas de una cierta empresa, una de las mayores contaminadoras del siglo XX, y algunas de esas personas (a las que no se la suda directamente) te dicen que si les ofreciera trabajo esa empresa lo aceptarían porque seguro que tiene que pagar muy bien, pues comienzas a pensar que la gente que te rodea ha vendido su alma al gigante verde o de que tienes el mismo poder de persuasión que un plátano; alargado y amarillo con pintitas negras…

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La cosa sería bien distinta, si me dedicara como el fulano aquel, a amenazar con quemar coranes para conmemorar el 11-S. La prueba está, en que un reverendo que para ser pastor no habrá necesitado más de dos semanas de cursillo por correo electrónico, con una congregación de unas 30 personas de un pueblucho de mierda de Estados Unidos, ha llegado a trascender al circuito de noticias mundial. Que la sandez de ese fanático de bigotazos graciosos, provoque oleadas de indignación en Indonesia es como para quedarse perplejo.

Creo que al final no llegó a quemarlos, pero sinceramente me importa un carajo. Diría que por mí como si se limpia el culo con ellos, pero no lo digo porque sé que hay gente que basa su vida en ese libro. No lo comparto, es más, ni siquiera lo comprendo, pero lo respeto, y así me va…

Qué el mundo se siga moviendo por estas mierdas absurdas, cuando la diferencia entre el Cristianismo y el Islam es de matiz, ambas religiones hacen a los que las practican igual de (in)felices. No tenéis más que leer los libros sagrados, en ambos está la semilla del mal, aunque ambas pretendan ser religiones de paz.

Así que la próxima vez que quiera ser profeta, elegiré una minoría (por ejemplo: los pelirrojos) y les culparé de todos los males…parece que nuestra especie funciona así, queremos que la culpa la tenga siempre otro.


Por: El Exiliado del Mitreo


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Predicar en el Desierto by José M. Montes is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 3.0 Unported License.
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Texto publicado en La Caverna del Mitraísta el 13 de Septiembre del 2010

Varios, Humor, Apuntes filosóficos, Revistas publicadasOctober 14, 2010 11:23 am

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-Qué grande está la Luna, ¿eh?
-¡Ah! ¡Qué susto me has dado! No te he sentido llegar. ¿Cuántas veces te he dicho que no me gustan que me sigan cuando voy sola por la playa?
-Ya, pero pienso que no deberías salir sola de noche, al menos deberías dejarme que vigile de lejos por si hay algún peligro.
-Prefiero arriesgarme, esto es algo personal e íntimo. Si me pasa algo, por lo menos mi vida habrá tenido sentido.
-Está bien, pero espero que, por lo menos, todos esos huevos sean míos…
-No te garantizo nada, sabes que estuve en las Maldivas y aquello es un desfase y orgía continua. Si hasta tú mismo estuviste la temporada pasada…
-Sí, es cierto, pero desde que estuve contigo…
-No hay peros, la monogamia no es natural, así que deberías dejarte de tonterías y seguir la corriente.
-Sí, si sé que las cosas funcionan así, pero últimamente siento que quiero estar contigo, que me apetece hacerte feliz, nadar juntos y protegerte.
-¡Por Poseidón! ¿Te estás oyendo? ¡Más que una tortuga pareces un empalagoso delfín cuando hablas así! Esto no tiene ningún sentido, nosotros no tenemos capacidad para enamorarnos y pasear cogidos de las aletas.
-Supongo que no, pero aún así es lo que siento…
-En realidad ni siquiera deberíamos estar teniendo esta conversación.
-¿Por qué?
-¡Porque no somos seres racionales y ni siquiera disponemos de capacidad para articular palabras!
-Bueno, algo racionales sí somos, yo sé distinguirte a ti de las otras, puedo tomar decisiones y podría explicarte el por qué la Luna es hoy tan grande…
-No, lo que en realidad quiero decir, es que no tenemos consciencia.
-¿Y eso qué es?

-Pues es algo que se inventaron los humanos para distinguirse del resto de los animales. Así, pueden sentirse superiores y no tener remordimientos a la hora de exterminar otras especies.
-Pues vaya gracia, si yo fuera consciente no me dedicaría a matar por diversión o a pescar descontroladamente.
-Pero la consciencia no es lo único a lo que se aferran para argumentar su superioridad. También dicen tener alma.
-Genial, y supongo que eso también será la repolla…
-El alma es algo donde guardan la consciencia. Según dicen, ese contenedor es capaz de guardar su personalidad incluso después de que se mueren.
-¡Con dos cojones! ¿Y en qué momento de la evolución lo adquirieron? ¿Cómo podemos conseguir alguna?
-Creo que les cayó del cielo o algo así.
-¿Y por qué a las tortugas no nos cae una? ¿O es que ya la tenemos y no nos hemos dado cuenta?
-Eso nadie lo sabe, pero hay muchos seres que se dedican a buscar su alma. Nuestros primos los lagartos, por ejemplo, están todo el día al sol esperando que alguna les caiga encima como sucedió con los humanos. Otros dicen que nosotros también tenemos alma pero las plantas todavía no. El caso es que yo no creo mucho en esta historia y pienso que todo es una mentira fruto del miedo a la muerte.
-Bueno, nosotros también tememos a la muerte; personalmente no me haría gracia que un tiburón me triturase. Pero no por ello me invento historias absurdas de almas y eternidad. ¿Y se supone que los sapiens son los seres racionales?
-El problema es que ellos tienen casi todo bajo control, pero la muerte sigue siendo una frontera que les iguala al resto de nosotros. El alma les ofrece consuelo y sólo pide a cambio ignorancia. Es una oferta que no pueden rechazar.
-Pues nada, que se metan su alma por donde puedan, pero podían dejar de tocarnos las pelotas a todos…
-En fin, vámonos, que va a amanecer pronto y ya he terminado de enterrar a estos pequeños.
-Seguro que la mayoría sobreviven, saldrán fuertes como su padre.
-Ya te he dicho que no sé si son tuyos…
-¡Y no sabes lo que me jode cada vez que lo repites!

Por: Fierabrás

ETSII, Revistas publicadasOctober 13, 2010 5:03 pm

¡Henos aquí un año más! AWA no muere ni se hace vieja.

Apúntate a la revista cultural de la escuela.

Mándanos colaboraciones. Comparte pública o anónimamente tu faceta literaria.
¡Seguro que hay algo que quieras gritar a los cuatro vientos!

AWA no es solamente un revista. También organizamos concursos, debates, proyecciones y somos bastante responsables de que exista una biblioteca no-técnica en esta escuela.

¿Quieres más? ¿Te parece AWA insuficiente? ¿Crees que lo puedes hacer mejor o que nos merecemos más cultura en este lugar? AWA puede ser más, estamos seguros de ello. Contribuye a ello si lo deseas. ¡Conócenos y comparte tus ideas o simplemente envíanoslas!
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El día de la presentación de asociaciones, búscanos entre ellas e infórmate de cómo trabajamos y de cómo puedes colaborar.
¡Estáte atento a los carteles! ¡Nos vemos!
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Relatos, Humor, Revistas publicadasOctober 11, 2010 2:42 pm

Para Alexandre Dumas y xhamster.com

Orgullo de una no muy distante revolución francesa, cualquiera que hubiera visto aquella mole de piedra en mitad de la noche mediterránea hubiera pensado que únicamente gritos de desesperación serían los que pudieran atravesar sus muros, ganar la costa y morir en una localidad que no aparecía siquiera en los mapas; cualquiera que hubiera estado recluido en ella hubiera contado, en caso de haber podido hacerlo, que los únicos sonidos que traspasaban esos mismos muros eran los de las ratas jugando a roerle a uno los trapos que hacían las veces de calzoncillo, algún que otro susurro aislado con el tintineo producido por el rancho diario y el anuncio de algún recién llegado comenzando a contar las piedras de su celda; cualquiera que hubiera visto aquella mole y que hubiera estado recluido en ella de lo que jamás hubiera podido hablar sería del meticuloso y diestro trabajo del torturador local, sin nariz, oreja, lengua o pezón que se resistiese a sus hábiles pinzas sin un alarido que recorriese de punta a punta cada uno de los sótanos de la fortaleza. Narices, orejas, lenguas o pezones sin resistencia alguna, salvo los de M.

Con un trato de favor que comenzó en la primera y única sesión de tortura, la rocambolesca historia de M. nacía en Marsella, en la cama de un alto funcionario sorprendido con su lengua recorriendo de forma un tanto desesperada para un hombre de su condición un clítoris, el de M., que era difícil que pudiera pertenecer a una puta que se estaba vendiendo en ese momento por un sello oficial. La historia no hubiera pasado a mayores si esa misma criada que había tomado en tan imprevisible posición a su señor no se lo hubiera contado a su hermano, borracho de profesión y putero por afición, decidiendo este probar aquel, decían, delicioso regalo del señor a las bocas de los simples mortales. De nuevo, todo esto no hubiera ido a más si M., muy puta ella, no hubiera intentado timar a aquel pobre aficionado haciendo creer que las dos piernas que en realidad se estaba follando el buen hombre eran simplemente la antesala de su delicioso regalo del señor y nada más. Esta misma historia se la contó M. al torturador en esa primera sesión al acercar este unas pinzas incandescentes a uno de los ojos de la protagonista, sin miedo alguno al fuego y sí con un ligero guiño a ese calor, el de dentro y el de fuera y al que sostenía el metal, al tiempo que levantaba su falda, enaguas y demás trapos, dejando entrever su don: al torturador solo le faltó llorar como un niño ante aquella perfección; solo le faltó que se le iluminara su demacrada y grasienta cara ante semejante milagro.

La suerte de M., un tanto esquiva hasta ese momento, se tornó algo mejor en cuanto el habilidoso trabajador, acostumbrado a obtener información con la ayuda del hierro, dejó sus herramientas a un lado, se enjuagó el sudor de la frente y tensó aún más las cadenas que sujetaban cada uno de los miembros de nuestra protagonista. M., muy puta ella, como se comentaba más atrás, no pudo menos que gemir ante lo que había comenzado y que no podía menos que resultar sorprendente: un gordo y grasiento funcionario que, diestro en el arte de las pinzas, era más capaz incluso en el de la caricia, recorriendo cuello, pechos y cintura, no únicamente en ese orden, y con la palma presionando un pubis que estaba pidiendo a gritos un primer dedo. Con la luz que proyectaban las antorchas sobre los muros de la estancia y con el único público de esas mismas ratas comentadas al comienzo del relato que olisqueban los trapos caídos M. dijo que uno no, que dos dedos son mejor, apretando así el hombre un clítoris que comenzaba a anticipar lo que sería la entrada de un dedo y luego otro, con el pulgar trabajando fuera y con una M. cerrando y abriendo sus piernas, limitado dicho movimiento por las cadenas que sujetaban sus tobillos y muñecas, rogando que la habilidad demostrada con las manos no fuese menos que la que podía esperarse de la polla que asomaba entre las aberturas de lo que había sido un uniforme, demasiado tiempo oculta bajo esas telas de color indefinible y dispuesta a cerrar todos y cada uno de los agujeros por los que pudiera deslizarse.

Sin tiempo para olvidar la sensación de las manos en sus pezones y orejas se produjo un segundo, un tercer y hasta un cuarto bis, solo interrumpido de forma temporal por los cercanos paseos del carcelero encargado del turno de noche, amenizando dicha espera por una serie de movimientos de succión que, de haberle sido realizados al primer alto funcionario, bien le habrían valido a M. una manutención nada escasa. El quinto bis se produjo al amanecer, cerca del cambio de guardia y del recuento de prisioneros, de rodillas y con uno de esos látigos brillantemente empleados en otras labores entre la boca de M., amortiguando cualquier posible sonido que pudiera amplificarse en las catacumbas y dejando anticipar lo que sería el chirriar de una puerta abierta y un buenos días y una mirada al desdichado torturado y a las manchas de fluidos que este hubiera podido esparcir en sus movimientos.

Pero nada de esto sucedió y el sonido de las llaves no dio paso a esos buenos días y sí a dos gendarmes brillantemente uniformados y a un tercer hombre en levita que enseñaba de forma ostentosa una carta oficial con un gran sello de lacre rojo, directo de Marsella, que reclamaba a la prisionera para exhibición pública y ajusticiamiento por indecencia, inmoralidad y desórdenes públicos, en ese orden. Sin tiempo para una mirada furtiva, aunque fuese tan fugaz como el guiño de hacía solo unas horas, M. y el torturador se despidieron hasta reencontrarse sus ojos en mitad de una plaza dos semanas después, entre una multitud curiosa y expectante ante una ejecución que pretendía aleccionar a todas las putas de la ciudad sobre cómo mantener la boca cerrada en según qué temas.

Con un alto funcionario que solo acudía para dar fe de los hechos la venganza de M. pudo completarse cuando los ojos del hombre y los de ella se cruzaron, cuando ambos se reconocieron, uno a los pies del otro, y cuando el cadalso cedió junto con los esfínteres de nuestra protagonista, otorgando a aquel que había sido capaz de mandar a alguien a la sombra por una reputación y un sello oficial, esta vez sí, su ansiado y dorado regalo venido del cielo.

Colaboración de: Gordo Bolochas

VariosOctober 8, 2010 2:49 pm

Hola compañeros!

Desde hoy viernes la versión impresa de la revista está ya por los pasillos de la escuela, en la biblioteca y en la estantería destinada a tal efecto en la antesala de la máquina.

A través de este link, podreis haceros con la versión electrónica de la revista, en forma de pdf a color.

¡Os deseamos una buena lectura, no dudéis en hacernos llegar vuestros comentarios e ideas! ¡Y mucha fuerza este curso que empieza!

Varios, Revistas publicadas, PoemasMay 24, 2010 11:33 am

Cuatro reinas
Póquer en mi mano,
cuatro reinas y un as.
Cuatro mujeres que marcan
la vida que dio el azar.

La reina de corazones,
reina de amor y pena,
parte del pasado.
Cosida está en la tela.

Otra de diamantes,
atenta a mi estado.
Preocupada, elegante
salta conmigo al estrado.

De picas es otra dama,
arma alzada y presta,
reina de diversión e ira.
Consejos tristes de vida

Como el trébol, natural,
deshojando margaritas,
reina de futuro incierto,
reina de llamadas y sonrisas

Cuatro damas marcan la vida,
cuatro reinas me dio el azar.
Las reinas ríen y caminan,
quien llora y ríe es el as.

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Al menos una noche
Abrázame
y susúrrame mil nombres.
Bésame,
y haz brotar la magia.
Desnúdame
y seré vulnerable.
Tócame,
y hazme alcanzar el cielo.
Para,
y deja que recorra tu cuerpo.
Mírame
mientras los dos disfrutamos.
Ámame
y será nuestra mi cama.
Deja
que nuestros cuerpos se fundan.
Reposa,
cálida contra mí pecho.
Quédate,
mantenme vivo esta noche.

Colaboraciones de: El olvidado.

Varios, Relatos, Revistas publicadasMay 21, 2010 5:45 pm

Salgo del local y echo a correr calle abajo, intento atajar por algunos callejones, pero no conozco esta zona, sólo espero no encontrar un callejón sin salida. Ni siquiera sé si alguien me persigue, seguramente si, me entretuve más de lo necesario en aquella tienda. De repente salgo a una calle principal abarrotada de gente, llevo una bolsa en la mano y un revolver en la otra. Cruzo la calzada, y por un momento, veo todo con claridad, ya sé donde estoy. Es curioso pero sólo cuando corres más que la ciudad, parece estar parada. Salto un arbusto y entro en un viejo parque, oigo sirenas a mi espalda, pero no importa, sé como perderlos de vista por aquí. Atravieso una parcela de césped, salto otro arbusto, pierdo algunos billetes pero da igual. Y ahí está, ese viejo puente, mi escapatoria, casi puedo tocarlo. De repente, noto como alguien se abalanza sobre mí, siento un golpe en la cabeza, el mundo gira a mi alrededor como atrezo, veo el césped frente a mi que pasa ser el cielo azul, y después, todo se oscurece.
Abro los ojos, veo una mesa delante de mi, ¿dónde estoy?, siento como si alguien diera martillazos en mi cabeza. Echo un vistazo a mí alrededor, estoy en una sala de paredes verdes, con un gran espejo en una de ellas. Estoy sentado en una silla, algo aprieta mi muñeca izquierda, son unas esposas, estoy esposado a una tubería.
Levanto la cabeza y veo una pequeña cámara en el techo apuntándome con una lucecita roja que parpadea. Es entonces cuando lo recuerdo todo, atraqué esa tienda y me cazaron en el parque. De repente, se abre la puerta de la sala, entra un detective y dice: por fin te has despertado. Sus palabras retumban en mi cabeza. El detective coge una silla y se sienta, al otro lado de la mesa, frente a mí. Deja caer sobre la mesa un taco de carpetas y papeles, abre una de las carpetas y dice:
-Veamos, 12 atracos a mano armada en tiendas y un robo de vehículo.
Veo su arma enfundada en el pecho, por favor, que coja esa pistola y me dispare en la clavícula, un tiro limpio sin vacilación. No quiero que me mate, solo perder gran cantidad de sangre, que alguien venga a salvarme, que me pregunte que ha pasado, que me lleve a un hospital, que me pregunte si estoy bien y que cuando abra la boca para contestar, escuche lo que tengo que decir, y no como lo digo, sólo lo que pienso.
A menudo deseo que ocurra, que así alguien se preocupe por mí, vea lo que no vio antes, importarle. Aunque quizá sea el que dispare el que realmente se preocupe por mí. En cambio, tengo delante a un detective pedante y prepotente, a punto de soltarme su discurso, lo sé, solo con verle la cara. Él no quiere escuchar estas cosas, no quiere saber lo que pienso, sólo una declaración, en la que revisará, todo lo que digo referente a delitos y a como lo digo.
Así que has atracado 12 tiendas en los últimos 3 meses, y entre todos estos atracos disparaste a 9 dependientes, un cliente y un policía, y en todos los casos, la bala fue a parar a la clavícula, ni un solo asesinato, todos sobrevivieron.
Parece que no tienes muy buena puntería eh -dice riendo con aire prepotente.
¿Qué no tengo puntería?-pienso. 11 disparos a la clavícula sin un solo muerto, y ¿le parece que tengo mala puntería? Odio a los detectives, siempre creen que sus deducciones son las acertadas; en fin, en todas las películas hay un sospechoso, sin coartada, con docenas de pruebas en su contra que nunca resulta ser el asesino. Yo solo quería darles a esas 11 personas una oportunidad que yo nunca tendré, pero eso al detective no le importa, así que le digo todo lo que quiere oír, y como lo quiere oír, se lo que me espera, tengo una llamada y derecho a un abogado. Solo soy un informe más, en un archivador más, en una comisaría más, pero para esas 11 personas soy otra cosa, sé lo que realmente soy. Soy esa bala en tu clavícula, soy tu oportunidad de conocer a alguien, de entablar una conversación, de que escuchen lo que dices, soy el interés convertido en desinterés. No puedo enorgullecerme de lo que hago, atraco tiendas y licorerías, llevo un arma, pero nunca disparo a matar.

Colaboración de Moreno

Varios, ETSII, Revistas publicadas, ReflexionesMay 20, 2010 9:38 am

Pongo el cerebro en versión Random : Junio, Julio, exámenes, biblioteca, bien porque al menos tengo fesquito. Los madrugones, las noches al calorcito con un ventilador a pedales, escuchar La Flauta Mágica, los discos de flamenco-opera-rumba-chill out, los cafés como si fueran marmita, los 5 kilos de apuntes al dia, los descansos en el ordenador mirando los vuelos low-cost del mes de Julio, oh-fuck-tengo-exámenes…

L sms a 1 amig l día ants d 1 exam-voy-a-supndr , gastar 2 bolis en una tarde, conocer el menú de tu móvil a la perfección, ver al de enfrente (pues no está mal…) como mira a la de al lado, y ver que la de al lado mira el menú de su móvil.

Soñar con los meses siguientes, hacer combinaciones sobre lo que tendremos que hacer y no hacer si aprobamos o no aprobamos ciertas asignaturas en vez de esperar a las notas y entonces decidir. y sobre todo: Salir de un examen más ignorante de lo que entraste, si cabe…

La motivación es más que una suma de motivos para hacer algo. Tenemos motivos pero quizás nos falta motivación, quizás una mente dispersa, cargada de cosas y delante de mí los apuntes de transmisión de Calor. La motivación no llega sola, como la Suerte hay que provocarla.

Un buen planning con objetivos reales, crear un buen ambiente de estudio. Reducir la vida social facetuentgmailhotmailflickrtwittmyspace. Menos diplomacia a la hora alimentar nuestro entorno social. Yo en la biblioteca o en casa y la gente etiquetada de farra más feliz que un regaliz… además habrá que buscarle el punto a la carrera ¿No? (Vale, mejor no tiro por ahí)

Centrarse que aún no es tarde y al final, es una cuestión de sentir que vamos a ganar a los exámenes. Líate la manta a la cabeza, coge el puñal entre los dientes, ponte la sinfonía del Nuevo Mundo, death metal o el sarandonga. Da igual, ponte lo que te motive y abstráete del mundo, estudiar es un juego solitario, es la cuenta atrás… Ahora es el momento, APROVÉCHALO.

MusicBox
[Nos vemos en los bares o en Septiembre]

Un listódromo de canciones p’animarse y chapar:
1.- We will Rock You. Queen
2.- Battery. Metallica
3.- Inni mer syngur vitleysingur (No es coña) Sigur Ros
4.- Thunderstruck. ACDC.
5.- Over the hills and far away. Nightwish. la original es de Gary moore.
6.- Wine of aluqah. Therion.
7.- Rebel, Rebel. David Bowie.
8.- Dude. Aerosmith
9.- Time to pretend. Mgmt
10.- Mass Destruction. Faithless
11.- Helicopter. Bloc Party
12.- Velvet. The big pink
13.- Bliss. Muse
14.- Somebody told me. The Killers
15.- Cousins. Vampire Weekend
16.- Marked with the knowledge. Saxon Shore.
17.- Bullets. Editors
18.- Lost. Coldplay
19.- Beautiful day. U2
20.- Don’t Worry Be Happy. Bobby McFerrin.

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Varios, Revistas publicadasMay 19, 2010 9:07 am

Hola compañeros!

Desde el lunes la versión impresa de la revista está ya por los pasillos de la escuela, en la biblioteca y en la estantería destinada a tal efecto en la sala de la máquina.

A través de este link, podreis haceros con la versión electrónica, en pdf a color, de la revista.

¡Os deseamos una buena lectura, no dudéis en hacernos llegar vuestros comentarios e ideas! ¡Y mucha suerte en los exámenes!

Varios, Apuntes filosóficos, Revistas publicadas, ReflexionesMay 18, 2010 12:30 pm

Dedicado a mis compañeros de la revista AWA, presentes, pasados y futuros. Nunca dejéis de expresaros libremente

Es este un cuento antiguo…, pero realmente antiguo. Lo recalco, porque es mucho más antiguo que los que se suelen contar a los críos por lo común. Hoy en día, los conocidos como cuentos tradicionales son casi todos del XIXº, excluyendo los de las mil y una noches, naturalmente.

A mí me lo contaron de niño, a esa tierna edad en la que aún no puedes leer por ti mismo, pero hasta mucho después no descubrí su origen. Claro que por otro lado, debería haberme imaginado que aquel cuento que escuché una y otra vez a golpes de rewind, en aquella casete de cuentos dramatizados, hincaba sus raíces en el medioevo castellano, a diferencia de los cuentos típicos, prácticamente todos de origen centroeuropeo. Y digo que tenía que haberlo imaginado, por ese rollo de “living on the wild side of life”de la narración. Lo cierto es que fue don Juan Manuel, el que lo recogió en su “Conde Lucanor” por primera vez, allá por el siglo XIVº. A saber, si fue él mismo el autor o si se trata es un cuento popular de más antigua tradición. Lo cierto, es que hay que agradecerle que lo salvara del olvido del tiempo. En todo caso esta es la historia, espero que la disfrutéis:

Dicen que una mañana, un padre y un hijo iban por una vereda camino de su molino. Unos pasos por detrás, trotaba tan lozano su fiel borrico, llevado del ramal por el molinero, su dueño.

En esto que se cruzan con unos labriegos que empezaron a hacer chanza de ellos (a vacilarles, como diríamos ahora). Porque, qué hacían ellos caminando, cuando el burro iba descargado, menuda necedad. Así que el padre, como buen padre sufrido que era, subió al crío encima del animal y siguieron adelante.

Andando, andando, se cruzan con una señora que estaba lavando en el río (por ejemplo) y según les ve acercarse, les exhorta, que qué poca vergüenza y que falta de respeto, que aquel hijo siendo buen mozo estuviese tan reposado sobre el animal, mientras que el padre, que ya peinaba canas, fuera caminando. Así que, movidos por la bronca que les acababa de pegar la buena mujer, intercambiaron puestos.

Al rato, se topan con un hombre que estaba vareando almendros junto al camino y este a su vez, recrimina al padre que vaya tan a su gusto, repantigado sobre la grupa del asno, sin importarle la salud de su hijo, que estaba en edad de crecer. El buen molinero entonces, para no hacer de menos a nadie, ayuda a su hijo a que suba a lomos del burro también y prosiguen la marcha.

Un trecho de camino adelante, porque el molino estaba donde Cristo dio las tres voces, se cruzaron con un caminante, que horrorizado, les hace ver de la poca preocupación que estaban demostrando por el bienestar de su pobre animal. En efecto, este debía cargar con los dos sin haber necesidad, pues ambos estaban en buenas condiciones para ser llevados por sus propias piernas (sí, justo, en Castilla, en la Edad Media, ya había ecologistas…).

Creo que ya os habréis dado cuenta, de que cuando se bajaron del burro, habían retornado al punto de partida. El molinero que era buen tío, pero no era tonto, también se percató de la maniobra. Así que echándole el brazo por encima del hombro a su hijo le dijo: que en la vida, la gente te dirá que hagas esto o que hagas aquello, según su interés o su criterio, y que tú, sin dejar por ello de escucharles, debes en todo caso hacer lo que te dé a ti la gana, siempre y cuando no hagas daño a nadie.

Termino con los versos con los que el infante don Juan Manuel tuvo a bien aportar una conclusión a su ejemplo:

“Por dicho de las gentes

sól que no sea mal,

al pro tened las mientes

y no hagáis ál.”

Por: El Exiliado del Mitreo

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Varios, Relatos, Revistas publicadasMay 16, 2010 11:12 pm

Me gustaría expresar mi más sincero pesar por el crimen que no cometí.
Aún permito que vengas y destroces todo a tu antojo. Me levanto por las mañanas angustiada por ver qué puede pasar. Salgo disparada e intento enmendar lo que me hiciste hacer. Pero cuando no he hecho más que empezar, vuelves como si de una nube de gas se tratase, te infiltras en mi y me obligas a actuar.
Y lo que más me duele no es sentir tu presencia, sino mi debilidad. Ya no me importa caer cuando me venzas. Lo que me importa es no haber aprendido a huir de ti.
Camino por la calle desconfiando en tropezarme contigo. En las noches sin sentido me atormenta oler esta maldita sal y si alguien pronuncia tu nombre, un sudoroso temblor agita todo mi cuerpo: ¡quieren dejar la acera quieta!
Me vuelvo e intento continuar.
Horas muertas, horas necias y bajo la mesa, arrugados y vergonzosos papeles.
Quisiera acabar con todo esto, pero uno no puede escapar de un recuerdo. Ahora busco un tónico para vencerte: te voy a olvidar.

Nakisha

Varios, Relatos, Revistas publicadas, Reflexiones 7:36 am

El primer tren que salga lo cojo, no me importa dónde vaya, no me importa tampoco lo que vaya a dejar atrás, prefiero no entenderlo. Si pienso en la gente que me va a buscar en los próximos días, quizás nunca me marche. No son las formas, pero estoy al límite y sé que nadie va a acompañarme.
Nada de lastre, ni psicológico, ni físico, solo a mi mismo y el tren. En tierra de nadie… siempre observando como el resto teje su vida hilando seda fina. Y yo en un caos y sólo sabiendo que ha llegado el momento de romper la baraja.
¿Dónde? No importa, todo me vale. Me subo y me voy. Estoy dejando Madrid, skylines visten el atardecer de esta tarde de primavera, rechinar de raíles. Yo, ya no estoy allí. Pienso en mis cosas, en mi trabajo, en mis asuntos. Nada importante, o quizás sí. Nunca hice bien el trabajo, yo era de los que nació para ser otro y al final fui lo que los otros querían que fuese.
Pienso en ella. Ella no se merece esto, pero he enloquecido y no puedo pararme. Otra vida, otras costumbres. No tengo raíces. La quiero ¿Pero, lo suficiente? Ella está hecha de esa pasta que sólo entiende de responsabilidad, de rutinas y de acciones lógicas programadas. Ella me quiere porque yo era el hombre con el cerebro amueblado, que pasó en el momento correcto.
Pero, hoy, he perdido el sentido del compromiso; con una sociedad estructurada, organizada para que todos nos hagamos pequeñas piezas de un puzzle artificial y bobo. Más de dos horas en el tren y sigo huyendo.
Pensando en la putada que voy a hacerle a ella, no más viernes en el sofá, no más Domingos en la cocina, no más suegra, no más portazos, no más besos en el pasillo.
Cierro los ojos, borrón, me quedan 3 horas para llegar, me quedo dormido. Soy un hijo de puta, frío y calculador.
Abro los ojos, no puede ser, allí frente a mí, Ella
¿Pero, que haces aquí?
Todos, podemos desafiar a la lógica por un causa justa. Si tú te vas yo me voy contigo. ¿Y los motivos? Quizás ha llegado el momento de reinventarnos. El resto…, ya lo iremos tejiendo.

DosDedosDeFrente

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Varios, ETSII, Revistas publicadasMay 15, 2010 9:14 am

Las horas previas al alba son tranquilas, tu mente se deja llevar en un éxtasis de continuo cambio imprevisible mientras la Luna ya se esconde dejando por un momento el protagonismo a una nebulosa de titileantes estrellas.

Cuando el Sol asoma, tímido, recortado por la sierra en pleno proceso de deshielo, ahuyenta a la oscuridad, arrinconándola allá en el oeste, hasta extinguirla por completo. Poco a poco la luz va alcanzando cada pequeño rincón y en el bosque los pájaros despiertan y cantan y la pradera, antes oscura y fría, se llena de un arcoiris de flores de pétalos cargados de agua de rocío y una suave fragancia lo cubre todo como un manto de relajación invisible. Es una espléndida mañana de primavera.

En tu habitación de repente suena una estridente (o eso te parece ahora) canción. Hoy también hay que pelear por un sitio en la biblioteca.

Por: Uno de por aquí